Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 467
Estadounidenses de origen mexicano emigrados a México: 2010 Y 2015
467
gración, por lo que se retorna al país de origen cuando la migración ya no
representa beneficios para el migrante y su familia.
La teoría del capital humano considera el retorno como resultado de un
proceso de selectividad negativa que depende de la forma en que el migrante
es recompensado en el destino; de manera inversa este enfoque puede expli
car la posible reemigración de los retornados al destino, ante la devaluación
o no reconocimiento de sus habilidades, educación y experiencia adquiri
das durante su proceso migratorio. “La literatura sobre este campo se basa
más en el efecto de la complementariedad del capital humano inicial y el
capital adquirido en el extranjero” (OECD, 2008:273).
La teoría de la nueva económica y la teoría de ingreso objetivo explican
el retorno como la conclusión de las metas económicas que el migrante
tenía cuando emigró, lo que supone la conclusión del proceso migratorio
durante el cual el migrante realizó ahorros y aumentó su capital humano.
La teoría histórica estructuralista de la migración de retorno puede expli
carse a partir del enfoque histórico y de las transformaciones estructurales
o coyunturales asociadas al país de destino, que determinan la decisión del
migrante de retornar a su país de origen por voluntad propia o forzado por
las circunstancias o eventos en el destino. Para mayor detalle sobre las dis
tintas teorías que explican la migración de retorno y sus distintas tipologías
consulte: Castillo (1997), Durand (2004, 2006), OECD (2008), Rivera
(2013), Jáuregui y Recaño (2014), Gandini, Lozano y Gaspar (2015).
La importancia de la inmigración mexicana asentada en Estados Unidos
se expresa en el aumento de su descendencia nacida en ese país, población
que es parte fundamental del proceso migratorio mexicano. El aumento
del número de estadounidenses hijos de mexicanos que viven en Estados
Unidos es resultado en gran medida de la ola inmigratoria hacia ese país que
se dio desde la década de los setenta, tras la aprobación de la Ley de Inmi
gración y Nacionalidad aprobada en 1965 (Ozen y Figlio, 2016). En 1994
casi siete millones de mexicanos radicaban en Estados Unidos y un número
equivalente de estadounidenses con al menos un progenitor nacido en
México (6.4 millones); 23 años después —en 2017—, el número de
mexicanos es de 12.2 millones y el número de estadounidenses descen
diente de inmigrantes mexicanos los supera por un millón (13.2 millones),
estos últimos más que se duplicaron entre 1994-2017. 5
Existe un tercer grupo de nacidos en Estados Unidos que se declaran de origen mexicano
y que en la literatura de México se conocen como tercera generación o más de mexicanos, esta
población se identifica por autoadscripción, es decir, se declaran de origen mexicano. Datos de
la CPS 2017 indican que 12.8 millones de estadounidenses se declaran de origen mexicano.
5