Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 419

Familias transfronterizas y transnacionales México-Estados Unidos 419 rando la severa crisis económica que actualmente se da en Estados Unidos y su impacto sobre México. Dos aspectos de gran importancia por conside­rar en el futuro de las familias transnacionales son: primeramente, el peso de la inercia demográfica vinculada al crecimiento absoluto y relativo de la po- blación de origen mexicano (legal e indocumentada) que actualmente re- side en Estados Unidos. Y, segundo, el papel que pudiera tener el creciente número de personas de origen mexicano con nacionalidad estadounidense en México y con doble nacionalidad (mexicana y estadounidense), tanto en México como en Estados Unidos. Por tratarse de una institución social tan importante como lo es la familia, habría que considerar el impacto que estos dos tipos de familias habrán de tener en cada uno de los dos países al paso de las generaciones, pero ya no sólo en términos cuantitativos sino principalmente cualitativos. La función principal de la familia en las sociedades modernas es la socialización tem- prana de los niños que son los futuros ciudadanos adultos de una sociedad. Asimismo, la familia sigue siendo el espacio social (aunque no es el único) en el que principalmente se sigue llevando a cabo la reproducción demográ- fica y social de los individuos. Si tomamos en consideración el peso social que estas funciones tienen y el que probablemente seguirán teniendo en los próximos años, todavía sería de esperarse que las familias transfronte- rizas y las familias transnacionales mexicoestadounidense contribuyan al cambio de mentalidades a través de las generaciones futuras respecto de có- mo pensamos acerca de los que viven en “el otro lado” y/o en “el otro país” y, por consiguiente, acerca de cómo pensamos acerca de los de “este lado” y/o en “este país”. Es posible pensar en un acercamiento entre los pueblos de las dos naciones, sosteniendo puentes humanos y redes de relaciones que son no sólo comerciales sino afectivas y de entendimiento cultural, que en mucho rebase los acuerdos de cooperación económica y de relaciones di- plomáticas establecidas entre los respectivos Estados-nación. Una prueba de ello se dio en la lucha entablada por los jóvenes latinos, principalmente de origen mexicano, incluyendo estudiantes de secundaria y preparatorias, en contra de la propuesta estadounidense de elevar a la categoría de criminal a los migrantes indocumentados y de crear un nue- vo programa de trabajadores migrantes temporales, sin incluir la amnistía a los casi 11 millones de inmigrantes indocumentados que viven en Estados Uni­dos y de los cuales aproximadamente la mitad son mexicanos. Otro ejemplo de ello es la lucha de los denominados Dreamers, encabezada por jóvenes de origen latino, ya sean nacidos en Estados Unidos o bien traídos cuando niños por sus padres inmigrantes. En estas luchas están de por me­ dio, por un lado, el bienestar y el futuro de millones de personas que forman parte de familias transfronterizas y familias transnacionales; y, por otro, el