Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 416

416 Norma Ojeda y tradiciones, en parte como resistencia a ser asimilados a las culturas lo- cales de su nueva residencia. Aunque dicha resistencia no es necesariamen- te producto de una postura política de los individuos como tales, sino más bien como plantea Fog Olwig (2003), como una manera de seguir hacien- do sus vidas replicando las costumbres y las maneras propias de sus luga- res de origen. Existen estudios que informan sobre la reconstrucción de costumbres y tradiciones mediante prácticas que llevan a cabo los migrantes, como en el caso de la reconstrucción social y simbólica de los lazos familiares entre los migrantes localizados en Estados Unidos, sin que ello implique una desarticulación total de las unidades familiares en México y de sus costum- bres (Mummert, 2004). Asimismo, se tiene que las trasferencias e intercambios que se dan entre sus partes no se limitan a cuestiones tangibles, como ob- jetos y remesas, ya que los intercambios se dan también en el plano de las ideas, los valores sociales, de lo cultural y de manera importante en las cons- trucciones de las identidades (Besserer, 2003; Kearney, 2003) y los roles de género (Hirsh, 2004; D’Aubeterre, 2004). Ahora bien, las familias trasnacionales a diferencia de las transfronterizas no tienen una localización espacial única (la frontera); en cambio presen- tan especificidades regionales distintas tanto en el país del norte como en México dependiendo de varios factores, tales como: los lugares de origen y destino de las migraciones, los grupos étnicos mexicanos involucrados, la composición por sexo y edad de los migrantes, el estado civil y el tipo de actividad económica que realizan los migrantes tanto en el país de origen como en el de destino. También en términos comparativos, las familias trans­ nacionales están sujetas a condiciones de mayor vulnerabilidad social que las familias transfronterizas. Esto es por localizarse en comunidades que no son adyacentes geográficamente una de la otra y si corresponde a mar- cos sociales y jurídicos que son distintos, e incluso pueden ser contradic­ torios entre sí en algunos aspectos y que pueden ser decisivos en la calidad de vida de las familias. Las familias transnacionales —si bien existen en forma de pares por estar una parte de ellas, por decirlo de algún modo, en México y otra parte en Estados Unidos— operan y están sujetas a condiciones so- ciales muy distintas según sea su localización en uno u otro país, y según el estatus migratorio y la ciudadanía de sus miembros, y lo que ello implica en términos de socialización y adaptación social a cada lugar. Finalmente, importa mencionar otros dos aspectos respecto al papel que el TLCAN está teniendo en la formación y/o consolidación de familias trasnacionales. Pri­ mero, con la entrada en vigor del Tratado, de manera directa se dan nuevas oportunidades de intercambio comercial que operan en el nivel de peque- ñas y medianas empresas de tipo familiar y que buscan aprovechar las opor-