Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Página 414

414 Norma Ojeda bólicos que unen social y culturalmente a comunidades distantes en los dos países. Los efectos económicos, sociales y culturales de este fenómeno, tanto en la sociedad mexicana como estadounidense, están siendo objetos de estu- dios por varios autores y desde diversas disciplinas que en su conjunto muestran las diferentes dimensiones que asume la trasnacionalidad y al­ gunos de sus efectos en los dos países. Un interesante ejemplo al respecto lo presenta el estudio de Federico Besserer (2003), quien señala que las comunidades transnacionales ofrecen un punto de observación privilegiado para entender la explotación económica, el cambio cultural y la emergencia de nuevas formas de ciudadanía. Asimismo, la magnitud de los efectos sociales asociados a la trasnacionalidad puede ser detectable en el uso que hace este mismo autor de conceptos tales como: el de “sujetos diaspóricos” o diasporic subjects para referirse a los inmigrantes mexicanos estableci- dos en comunidades trasnacionales en Estados Unidos, y usa la noción de “estado posnacional” para referirse al nuevo carácter que asume el Estado mexicano en su esfuerzo por gobernar sobre los mexicanos emigrados ra- dicados en territorio estadounidense mediante una nueva política migrato­ ria y estrategias de tipo político. Finalmente, un efecto particularmente importante de la trasnacionalidad es la formación cada vez más frecuente de las “familias trasnacionales”. A este tipo de familias se les refiere como —traduciendo a Karraker (2008:73), quien a su vez cita a Bryceson y Vuorela (2002:3)— aquellas “familias que vi- ven parte o la mayor parte del tiempo separadas unas de otras, aunque manteniéndose unidas y crean algo que puede apreciarse como una sensa- ción de bienestar colectivo y de unidad, denominada ‘familismo’, aun a través de fronteras nacionales”. 8 De modo que, a manera de identificarlas y no precisamente de definirlas, podríamos decir que éstas son familias que están simultáneamente presentes en al menos dos países, a través de una red humana formada por parientes principalmente, quienes se comunican de manera regular por varios medios. El centro de gravedad de estas familias puede estar en Estados Unidos o en México, y se definen según las relacio- nes de dependencia económica y lazos afectivos de cada caso. Estas familias están formadas por personas relacionadas por lazos de sangre, adopción, afec- tivos, conyugales y compadrazgo que —de manera directa o bien indi­ recta— están vinculadas a la migración internacional entre los dos países; de 8 Cita original: “families that live some or most of the time separated from each other, yet hold together and create something that can be seen as a feeling of collective welfare and unity, namely ‘family hood,’ even across national border”. Bryceson, D. F. and U. Vuroleta. “Transna- tional Families in the Twenty First Century”, en Bryceson, D. F. and U. Vuroleta (editors). The Transnational Family: New Frontiers and Global Networks, pp. 3-30, 2002, Oxford, UK: Berg.