Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 402
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Norma Ojeda
F amilias transfronterizas: un fenómeno regional
La frontera internacional entre México y Estados Unidos da lugar a la con-
formación de una región geográfica 4 y de un contexto social sui generis en
los que se encuentran e interactúan el “primer mundo” y el “tercer mundo”
(Herzog, Lawrence, 1990), dando lugar a una sociedad distinta a la mexi-
cana y a la estadounidense. En este contexto social fronterizo existen, entre
otras cosas, grandes desigualdades sociales entre el norte y el sur de la
frontera, que se combinan para ofrecer un amplio mosaico de opciones que
elegir para las poblaciones que viven en los dos lados, y emergen contras-
tantes y algunas veces conflictivos estilos de vida alternativos a lo que se
les podría denominar de una manera simplista como “estilos de vida mexi-
cano” o bien “estilos de vida estadounidense”. Asimismo, existen grandes
heterogeneidades regionales este-oeste en la frontera que son definidas por
importantes diferencias sociales, culturales y étnicas entre las distintas re
giones. No obstante estas diferencias, grosso modo se plantea la existen-
cia del “estilo de vida fronterizo” y se invita a entender el comportamiento de
la “población fronteriza” o de los “fronterizos”, como parte de un todo más
grande que se identifica como “cultura fronteriza” o “cultura de la fronte
ra”, según los planteamientos hechos por varios estudiosos pioneros de lo
fronterizo en el ámbito cultural, tales como Óscar Martínez (1994), Ma-
nuel Valenzuela (2003) y Pablo Vila (2000). Desde esta óptica analítica, la
“cultura fronteriza” es conceptualizada como un sistema cultural particular
que se define y emerge en un contexto geográfico y social especifico, y adop-
ta su propia identidad cuyas expresiones y matices varían entre las distintas
sub-regiones fronterizas que se localizan a lo largo de los casi tres mil kiló-
metros de la demarcación internacional entre México y Estados Unidos.
Variaciones que son definidas, en gran parte, por las interacciones económi
cas y sociales norte-sur en cada sub-región, dando lugar a estilos tales como
“Tex-Mex”, “Sonora-Arizonense” y “de las dos Californias”. Esta postura
rechaza totalmente la definición simplista de la frontera como un espacio
en el que predomina “lo mexicano” versus “lo estadounidense” o viceversa;
o bien donde se da un proceso gradual de asimilación social hacia “lo mexi-
cano” o bien hacia “lo estadounidense”.
En este capítulo se invita a entender a la frontera como una región geo-
gráfico-social que abarca distintas sub-regiones y en la que existe no sólo
lazos económicos transfronterizos, sino también lazos sociales y demográ-
Se entiende aquí por región fronteriza al territorio definido por la adyacencia geográfica de
México y los Estados Unidos conforme a los 100 kilómetros al norte y 100 kilómetros al sur
de la demarcación político administrativa entre estos dos países. Esto es con base en el Tra-
tado de la Paz (De Cosio y Boadella, 1999:2).
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