Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | 页面 390
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laura velasco ortiz
Este conjunto de cambios permiten pensar a las comunidades transnacio
nales como producto del proceso de desterritorializacion de la identidad
comunitaria. En esta nueva configuración cultural, la historia y el territorio
del grupo siguen siendo fundamentales, pero ahora bajo la óptica de la ex
periencia migratoria y los nuevos lugares de destino de la migración. El
cruce de fronteras locales y nacionales deriva en una resignificación del te
rritorio original y una identidad socioterritorial cada vez más compleja y
múltiple.
Es difícil pensar a la comunidad transnacional sin mecanismos y agentes
que permitan la cohesión, solidaridad y pertenencia en territorios tan dis-
tantes geográfica y políticamente.
A partir de la experiencia de investigación empírica con migrantes inter
nacionales procedentes del estado de Oaxaca y asentados en la frontera me
xicana en Tijuana, Ensenada y el Valle de San Quintín en Baja California, y
en Vista, Valle de San Joaquín y Los Ángeles en California, del lado de la
frontera estadounidense, es posible distinguir dos nuevos mecanismos pre
sentes en estas comunidades transnacionales: las redes de migrantes y los
agentes transnacionales. Las redes pueden ser vistas como entramados de
relaciones sociales relativamente invisibles, pero al mismo tiempo reales,
en la que están insertos individuos, familias o grupos de otro tipo que fun
cionan como un campo relacional con una representación espacio-tempo-
ral. Las asociaciones de migrantes pueden ser analizadas como agentes
transnacionales de la comunidad dispersa en varios territorios. En términos
culturales, las redes de migrantes se distinguen de las asociaciones de mi-
grantes, porque las primeras son construidas como un conjunto de prácticas
con sentidos implícitos, en tanto que las segundas son construidas por el
uso explícito de los sentidos de las prácticas. Desde el punto de vista de la
relación territorio-identidad, las redes de migrantes pueden ser vistas como
un mecanismo articulador, más que integrador, en la medida que resultan
de la agencia social de los migrantes en su reproducción y producción de
la sociedad. En tanto, las asociaciones, que son una especie de red politi-
zada, surgen como un mecanismo “integrador” en la medida que constitu-
yen un conjunto de prácticas concertadas en búsqueda de fines específicos y
pueden desarrollar formas de solidaridad con fines explícitamente políticos.
Es posible afirmar que tanto las redes como las asociaciones de migran-
tes estudiadas están estructuradas y funcionan con referencia a los mitos
de origen y la metáfora familiar. Esto último, más que una herencia, es una
construcción recurrente que sirve como recurso para enfrentar el presente y
el futuro, al tiempo que se reconstruye el pasado anclado en los lugares de
origen. Los vínculos de parentesco, los compromisos del sistema cívico-
religioso (participación en trabajos comunitarios y en el sistema de cargos