Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | страница 379

Identidad cultural, territorio y fronteras 379 v ­ o en este contexto es la reforma constitucional de 1995 que aprueba la doble nacionalidad, permitiendo la libertad de tránsito por territorio mexi- cano, derechos laborales, incorporación al régimen fiscal, seguridad social, servicio militar y derecho patrimonial para las personas de origen mexi­cano con otra nacionalidad. 5 Este conjunto de acciones plantea algunas noveda- des como respuesta estatal a la realidad migratoria, entre la que se distin- guen la asignación de reconocimiento del aparato estatal a la atención de los transmigrantes, modificando el principio de pertenencia a la na­ción ata­ do al territorio, y la política estatal hacia ellos transita de una atención al retorno hacia su incorporación desde lejos (Goldring, 1997:7). Estos cambios en las políticas federales mexicanas durante la década de los ochenta y noventa, reflejan a su vez un cambio en el significado de los mexicanos en Estados Unidos y su influencia económica y política para Mé­ xico. Un indicador es el monto de las remesas enviadas desde Estados Uni­ dos y su peso en el concierto económico en México. 6 A través de los años, los migrantes mexicanos “establecidos” en los nuevos territorios desarrollaron una diversidad de relaciones con sus respectivos lugares de origen y don­ de lograron una gran influencia a nivel local y regional. El mantenimiento de esas relaciones sociales a través de las fronteras se dio en gran medida gra­ cias al surgimiento de las redes de migrantes, las cuales fueron dibujando una geografía diferenciada de la migración según los lugares de origen. A partir de los años ochenta surgieron los programas estatales de 2x1, luego 3x1, como coinversiones entre gobiernos locales de origen y los inmigran- tes asentados en Estados Unidos. A nivel local, la naturaleza de los vínculos sociales y culturales entre las comunidades de origen y las comunidades migrantes en los lugares de lle­ gada, puede ser observada en la participación de los migrantes en las festivi­ dades cívico-religiosas y en la elección de autoridades locales en México. Esos vínculos se han institucionalizado a través de la creación de asociaciones de migrantes propueblos de origen en los lugares de destino de la migración. En forma paralela, después de más de medio siglo de migración, existen dife- rentes generaciones de migrantes con experiencias distintas en la integración y ciudadanización en Estados Unidos. En las últimas dos décadas la fronte­ ra se ha tornado menos permeable. En 1993, la operación Hold the Line en  La Jornada, 6 de julio de 1995, p. 18.  Las remesas familiares que ingresaron a México durante 2016 fueron 8.8% mayores que en 2015, señalando el crecimiento más alto en la cuenta en una década. En total, se recibieron 26 970 millones de dólares, que representa el mayor flujo de envíos al menos desde 1996, año a partir del cual se cuenta con información (Martínez, 2017). Este crecimiento se puede deber al temor entre los inmigrnates mexicanos de las restricciones anunciadas por el presidente Donald Trump sobre el envío de remesas en su política antimigratoria y de amenaza constante de deportaciones. 5 6