Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Página 363

Inmigrantes indocumentados en Estados Unidos 363 que la confederación de sindicatos y sus afiliados no pueden atribuirse en lo absoluto (Santamaría, 2007). Gonzales (2014) tiene un análisis más mesurado respecto al rol que los sindicatos ejercieron durante el movimiento. Por ejemplo, aunque señala que algunas organizaciones sindicales fueron importantes, deja en claro que éstas no proporcionaron los liderazgos que llevaron a la materialización de las mega marchas. De hecho, algunos sindicatos se mostraron escépticos respecto a las estrategias adoptadas, prefiriendo enfocarse más en tácticas tra­ dicionales como la negociación directa con los políticos. Una muestra de esto se observó en la participación del sindicato UNITE HERE Local 11, Justice for Janitors (Personal de Limpieza por la Justicia), donde sus miem- bros de base decidieron participar activamente en las marchas, pero la bu­ rocracia del sindicato nunca se comprometió por completo. Santamaría (2007) concuerda con Gonzales respecto a que los liderazgos de los sindicatos no llevaron la vanguardia del movimiento. Sin embargo, sí cree que el apoyo financiero y logístico de éstos fue significativo y contribu­ yó, junto con otras instituciones como la iglesia o los medios de comu­ nicación, para que las movilizaciones lograran llevar a millones a las calles. En un análisis sumario del movimiento, Santamaría señala lo siguiente: Lo extraordinario y relevante de este movimiento es que los inmigrantes indocumentados, el sector más desprotegido y explotado de las clases traba- jadoras de Estados Unidos, se haya convertido en el actor que dinamice el movimiento sindical y en el creador del movimiento social más importante de Estados Unidos desde la lucha por los derechos civiles, así como el único movimiento de las clases trabajadoras del mismo país en realizar un paro nacional en toda su historia. Pero este movimiento laboral no fue puro por- que contó con el apoyo de importantes sectores empresariales, la Iglesia católica y organizaciones políticas cercanas al Partido Demócrata, así como un dinámico y espontáneo movimiento estudiantil (Santamaría, 2007:118). ¿Q ué ha sucedido después de las mega marchas ? Fisuras en el movimiento: el movimiento logró su objetivo más directo, el Proyecto de Ley H.R. 4437 fue rechazado. Sin embargo, después de las pro- testas multitudinarias de 2006, el movimiento de la lucha por los derechos de los inmigrantes se había fisurado. El Congreso trajo de nuevo a la mesa el Proyecto de ley Kennedy-McCain (S 2611) que, aunque prometía un camino para legalizar a un grupo de inmigrantes indocumentados y elimi- naba los aspectos más draconianos de la H.R. 4437, continuaba proponien- do mayor militarización fronteriza y control interno.