Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 362

362 Fernando E. Villegas Rivera, Arturo Santamaría Gómez mentales (Beyerlein y Chaves, 2003, citados en Heredia, 2011). Su infraes- tructura organizacional fue instrumental en la organización de algunas de las marchas, además, dotó de legitimidad simbólica al movimiento. Bloe- mraad, Voss y Lee (2011) muestran cómo el discurso religioso ha formado parte de diversos movimientos de protesta social en Estados Unidos. Sin embargo, Heredia (2011) señala que la participación de la iglesia católi- ca en el movimiento de 2006 tuvo rasgos distintos, pues ésta tuvo una participación más local en comparación con su participación en anteriores movimientos sociales. Para Santamaría (2007), los números son importantes, pues la inmigra- ción de latinos a Estados Unidos, principalmente la de mexicanos —país mayoritariamente católico—, proveyó de fieles a la Iglesia Católica esta- dounidense como ningún otro grupo nacional lo había hecho anteriormen- te. John McCloskey, historiador de la Iglesia Católica estadounidense, va lejos y asevera que el futuro de ésta depende del servicio que se les ofrezca a los inmigrantes latinos. En diferentes ciudades, la solidaridad de miembros preminentes de la igle- sia queda en evidencia. Por ejemplo, el obispo de Brooklyn, en Nueva York, Nicholas Di Marzio, criticaba duramente al sistema migratorio del Estado y ensalzaba el “espíritu cultural y religioso” de los inmigrantes, el cual fortalecía a las comunidades locales (Santamaría, 2007:114). Por su parte, el cardenal de Los Ángeles, Roger Mahonty, adoptó una postura firme y de confrontación ante el Estado, al declarar públicamente ante las medias sus desaprobaciones a la H.R. 4437, y llamar a la desobediencia civil si es que la propuesta se convertía en ley. Voces similares se escucharon en distintas ciudades en Estados Unidos. Así, para algunos activistas latinos, como Ro­ salío Muñoz o Víctor Narro, el apoyo de la iglesia fue vital, señalando que, sin el apoyo de ésta, los medios de comunicación no hubieran apoyado de la misma forma (Gonzáles, 2013; Santamaría, 2007). E l apoyo de los sindicatos al movimiento Los sindicatos fueron parte central en la organización de las movilizaciones en pro de los inmigrantes en 2006. Por ejemplo, Mújica (2006, citado en Santamaría, 2007) destaca que los sindicatos estadounidenses presionaron a los empresarios para que los inmigrantes pudieran asistir a las moviliza- ciones en Chicago. Sin embargo, James Petras tiene una percepción distinta del papel que los sindicatos fungieron durante el movimiento, para él, los trabajadores inmigrantes lograron una movilización sin precedentes, logro