Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 322
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Jose Prado
tor y Sanchez-Lopez, 2016). 2 El más reciente censo nacional indica, por
ejemplo, que actualmente los latinos son el 51% de su población, de la cual
la población chicana compone el 75.5% de este sector. Los afro-descendien
tes se reducen al 31.5%, cuando los datos de Pastor y Sánchez (2016) indi
can que los afro-descendientes conformaron hasta el 80% de la región
durante los 45 años anteriores.
Las heridas en este caso son más que demográficas. Se van excluyendo
de las nuevas ciudades y sus nuevas y renovada casas de educación supe
rior, los mismos sectores sociales que se quedaron al costado de la autopista
710: las chicanas y las afro-descendientes. Así se van creando las divisiones
raciales a través de subsecuentes décadas hasta el presente (Ong et al.,
2016). Para entonces, las prácticas legales de exclusión racial residencial
no llegarían a su mayor culminación hasta finales de la década de 1960,
cuando el presidente de la nación, Lyndon B. Johnson, firmara el Acta Fede
ral de Residencia Equitativa en 1968 (FHA, 1968). Pero ya el molde resi
dencial se había hecho y desde aquel tiempo ha sido la base formadora de
comunidades, desde entonces segregadas y explotadas por el mercado re
sidencial (Camarillo, 2004). El mismo patrón se refuerza y sostiene con
temporáneamente por el menor poder adquisitivo de las familias latinas y
afro-descendientes, y el precio de las residencias que les son más accesi-
bles a quienes —como ya se ha indicado— son los que generalmente con
traen empleo de menor sueldo, mayor riesgo y el cual les daría tan solo este
alcance residencial.
Es así cuando en los mismos años que se levantan las pólizas de exclu
sión racial y residencial que las comunidades chicanas y afro-descendien
tes, logran penetrar el sistema universitario estatal de la zona metropolitana
de Los Ángeles. De este sistema también se les había apartado, y sobre este
tema ya importante historiografía se ha escrito (Biondi, 2012; Hart, 2016;
2
El caso de la creciente desaparición de afro-descendientes de esta región desde la aumen
tada presencia latina en la misma región es un caso que ha recibido reciente atención. Véase:
Camarillo, Albert M, 2004, “Black and Brown in Compton: Demographic Change, Suburban
Decline, and Intergroup Relations in a South Central Los Angeles Community, 1950 to 2000”,
pp. 358-76, in Not Just Black and White : Historical and Contemporary Perspectives on Immgira-
tion, Race, and Ethnicity in the United States, edited by G.M. Fredrickson and N. Foner. New
York: Russell Sage Foundation, Pastor, Manuel, 2014, “Keeping It Real: Demographic Change,
Economic Conflict, and Interethnic Organizing for Social Justice in Los Angeles”, pp. 33-66, in
Black and Brown in Los Angeles: Beyond Conflict and Coalition, edited by J. Kun and L. Pulido.
Los Ángeles: UC Press, Pulido, Laura and Josh Kun, 2013, Black and Brown in Los Angeles: Be-
yond Conflict and Coalition. Berkeley, CA: UC Press. Esto es un importante referente para un
siguiente y extendido análisis del presente tema dado el componente de relaciones interraciales
actuales del sistema de educación superior que también marca la educación chicana a lo largo
de los sistemas de aprendizaje en la región nacional.