Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 314
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Jose Prado
Dentro y antes de los contextos histórico-económicos identificados aquí,
han existido significantes y pertinentes realidades étnico-raciales que a
continuación se presentan. En este caso, las diferentes comunidades latinas
identificadas étnicamente como “hispanas”, con la particularidad chica-
na de este estudio, se han posicionado en los sectores laborales de menores
sueldos y mayores riesgos, en los cuales se incluye el sector servicios (Ber
nhardt et al., 2009; Borkowski y Monforton, 2014; Lewis y Burd-Sharps,
2014; Relations, 2016). Este sector laboral lo divide la Oficina de Trabajo
y Estadística del Departamento del Trabajo de Estados Unidos en dos face
tas (Bureau of Labor Statistics, 2016). Una es el subsector de servicios de
producción que incluye: los trabajos ligados a las industrias de transpor
tación, comunicación, servicios eléctricos, gas y sanitarios, los comercios
al por mayor y al por menor, finanzas, seguros y bienes raíces. La segunda
es el subsector de servicios de abastecimiento que incluye: comercio y
transportación, información, finanzas, servicios profesionales y empresa
riales, servicios de salud y educación, recreo y hospedaje. Por lo tanto, la
integración de las y los trabajadores al campo laboral de la región queda
dentro de una economía global marcada por la persistente búsqueda de
mano de obra barata por parte de los sectores manufactureros, que han
creado un vacío de empleo por su abandono de la región.
Hoy en día, el vacío dejado por la desaparición del sector manufacturero
se ocupa por otros sectores laborales y una lógica racial, la cual les facilita
ría la monopolización de empleos de menor riesgo y mayor sueldo a las
comunidades blanco-estadounidenses de la región, y lo contrario para
los no blanco-estadounidenses (Ong et al., 2016). Y así, el terreno laboral
que se ha formado a consecuencia de este abandono se ocupa por secto-
res amplios de la comunidad chicana de la región. Lo que en seguida de
mostraré es que el sistema universitario HSI de la región tiene un papel
importante. Primeramente considérese la serie de narrativas acerca de
las misiones institucionales-educativas publicadas por las universidades
en sus sitios digitales y dentro del contexto económico en la zona metropo
litana de Los Ángeles: Dominguez Hills le da la “bienvenida a aquellos estu-
diantes que buscan superación académica, desarrollo personal y capacitación
para el trabajo de hoy y de mañana” (CSUDH, 2017); Los Ángeles le “culti
va y amplifica los talentos distintos de sus estudiantes, la diversidad de sus
experiencias de vida y su intelecto” (CSULA, 2017); y Long Beach afirma
su “compromiso de proveer oportunidades educativas de alto valor” y a
base de “instrucción superior, investigación, actividad creativa y servicio
para la gente de California y el mundo” (CSULB, 2010). Lo que el presente
capítulo persigue es caracterizar los vínculos entre esta retórica y las reali
dades arquitectónicas del sistema HSI de la región, dada la meta de realizar