Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 285

La categoría de hispanics en Estados Unidos 285 esperanza de mejorar los niveles de vida de ellos y de sus familias, a pesar de las crecientes políticas restrictivas. 26 Sin embargo, no son sólo los mexicanos los que han establecido allá su residencia, un creciente número de inmigrantes provenientes de todos los continentes han convertido a la Unión Americana en un mosaico de nacio­ nalidades, idiomas, costumbres y religiones, a pesar de la preocupación que ha acompañado a esa nación desde sus inicios por preservar la supremacía blanca. Ya en 2007, el US Census Bureau calculaba que la población de minorías había llegado a 100.7 millones de personas, lo que significaba que uno de cada tres residentes en ese país pertenecía a una minoría (USCB, 2007). Debido a que no se podía encasillar a la población con orígenes latinoame­ ricanos, especialmente a la mexicana, en ningún grupo racial, como lo había hecho con otros inmigrantes, el gobierno de Estados Unidos acuñó la ca­ tegoría étnica de “Hispanics” para agrupar en ella a todo ese conjunto po­ blacional, a pesar de sus enormes diferencias en cuanto a raíces históricas y étnicas, época y formas de migrar, nivel socioeconómico, cultura, etcétera. El uso de esta categoría se ha venido incrementando, aun cuando los así llamados no siempre estén de acuerdo. Pero no sólo no se han borrado las diferencias entre ellos, sino que se han agudizado a lo largo del tiempo. Por un lado se encuentra el conjunto formado por la población de origen mexi­ cano y la creciente población originaria de Centroamérica, en el que una gran mayoría se ubica en la parte más baja de la escala social estadounidense. En el otro extremo, el conjunto de originarios de Sudamérica y de Cuba, cuyas características laborales se asemejan más a la de la población no hispana residente en la Unión Americana. En medio, compartiendo las ca­ racterísticas de estos grupos extremos, los dominicanos, los llamados otros hispanos y los puertorriqueños, quienes en términos generales se encuen­ tran en mejores condiciones que el primer grupo, pero que no logran los niveles educativos, laborales y monetarios de los blancos no hispanos. Llama la atención el caso de Puerto Rico, pues a pesar de ser ciudada- nos estado­unidenses no han logrado integrarse plenamente a esa sociedad, manteniendo más semejanzas con otros latinoamericanos que no gozan de ese estatus. Nos pareció importante mostrar las diferencias entre inmigrantes y ciu­ dadanos estadounidenses por nacimiento, para ver en qué medida se lograba la integración económica y laboral de los hispanos y lo que encontramos es 26 Hay que señalar, sin embargo, que aunque los migrantes con baja calificación eran pre­ ponderantes, en las últimas décadas del siglo XX y principios del siglo XXI, llegaron también mexicanos de los diferentes niveles sociales.