Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | 页面 286
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Paz Trigueros Legarreta
que, aunque es cierto que en casi todos los casos mejoran bastante los in
dicadores de bienestar que hemos elegido, también es cierto que se mantiene
una brecha entre hispanos y no hispanos en todos los casos. El diferencial
más profundo es el de los cubanos ya que, como decíamos antes, tiene su
origen en dos conjuntos de inmigrantes: por un lado, los hijos de los cuba
nos que llegaron huyendo de la revolución y que desde un principio acce
dieron a escuelas y redes sociales de las clases altas de Estados Unidos; y
los que llegaron después, quienes ni cuentan con los niveles educativos del
primer grupo ni con los contactos para poder ascender socialmente. Por
último, está el caso de los originarios de Puerto Rico para quienes no cam
bia gran cosa su condición de nacidos dentro o fuera de la Unión Americana,
su problema no es de reconocimiento legal sino de orígenes sociales más se-
mejantes a otros países del Caribe que a los de su país de acogida.
Llama la atención el desempeño de los principales grupos raciales no
hispanos que residen en Estados Unidos, ya que presentan patrones diferen
tes en cada caso. Sin embargo, tanto en los blancos como en los negros, los
inmigrantes disfrutan de mejores condiciones que los de su grupo racial
nacido en la Unión Americana. En cambio, en los de raza asiática, aunque sí
se supera el estatus en los empleos más calificados, en los que cuentan con
trabajos menos calificados no es así.
Al respecto, también se percibe algo que se señaló en el cuerpo de este
capítulo y es un patrón muy diferente de migrar de un número importan-
te dentro del grupo racial asiático. Migran mayoritariamente los más edu
cados, por lo que tanto inmigrantes como ciudadanos estadounidenses de
origen asiático presentan niveles educativos más altos que los de los blan
cos no hispanos, y aunque no los superan en cuanto a ocupaciones alta
mente calificadas, sí son menos los asiáticos que se desempeñan en los
trabajos que requieren menor calificación.
En cambio, la situación de los negros es muy diferente, especialmente de
los nativos de Estados Unidos, ya que como se mostró a lo largo del trabajo,
sus condiciones educativas, laborales y salariales siguen siendo muy bajas,
no sólo con relación a los blancos no hispanos, sino que son semejantes y
a veces hasta inferiores a las de los mexicanos nacidos en aquel país, lo que
hace pensar que la discriminación en ese país se mantiene aún con los ciu
dadanos estadounidenses de otros grupos raciales o étnicos.
Por último, quiero señalar que la multiculturalidad étnica y racial en
Estados Unidos se profundizará con el paso de los años, aunque cada vez
tendrán un peso más importante los nacidos allá, con relación a los inmi
grantes. En el caso de los hispanos, que es el que nos ocupa en este capítulo,
y concretamente de los mexicanos, ya han echado raíces muy hondas, por
lo que es probable que aunque se diluya un poco su raíz étnica se seguirá