Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 269
La categoría de hispanics en Estados Unidos
269
dad que imputan atributos comunes a los miembros de ese grupo; que fa
vorecen que se asuman ideas falsas como la de que todos los hispanos eran
racialmente mestizos, católicos o de clases bajas. Que con él se opacaba el
papel de las culturas nacionales, las diferencias de clase y raciales, las cos
tumbres y lenguajes de la primera generación de latinoamericanos y su
relación, como hispanos, con chicanos y puertorriqueños que son minorías
históricas en Estados Unidos. Al no compartir antecedentes sociales, nacio
nales o históricos, es difícil que muchos de los llamados hispanos se sientan
con una identidad común (Oboler, 1995:XIII-XVI).
Durand Ponte, por su parte, señala que la aceptación del término “His
panics” significa un retorno al conservadurismo, después de los años de
lucha del movimiento chicano, 9 diluyendo las identidades fuertes. Hace
referencia a la influencia que pudo haber tenido la televisión hispana con
trolada por los cubanos y Televisa, que buscaba homogeneizarlos con progra
mas, música y bailes que pudieran ser adoptados por los distintos grupos
étnicos (Durand Ponte, 2000:65-69).
A pesar de todo, reconoce Durand Ponte, que gracias a sus movilizacio
nes los partidos políticos comenzaron a interesarse por los votantes his
panos —de tal manera que el presidente Nixon incluyó por primera vez en
el gobierno a funcionarios latinos— y que diversas instituciones comenza
ron a asignar fondos a distintos sectores de esta minoría. La acción política
de las organizaciones mexicanas volvió a los cauces del sistema, y la polí
tica electoral cobró fuerza como medio de representación y participación
para lograr la satisfacción de sus demandas (Durand Ponte, 2000).
En la Azteca Web Page (consultada en 2003) preferían el término latino,
ya que se refiere a personas originarias de o con ascendencia latinoameri
cana, sin perder de vista que se trata de un grupo poblacional integrado por
muchas nacionalidades. Mencionaba que resultaba más abarcador que el
término hispano, puesto que así se reconocería el hecho de que había ori
ginarios de América Latina y el Caribe que usaban otras lenguas romances
como el francés y el portugués; aun cuando, de todos modos, no resulta
9
El movimiento chicano tuvo su mayor auge entre 1955 y 1975. Fue la época de la lucha
por los derechos civiles y de la búsqueda de participación de las minorías, en especial de los
afroamericanos (el black power), pero también, de los movimientos en pro de la liberación sexual
y contra la guerra de Vietnam. Los chicanos buscaban integrar a todos los residentes en Estados
Unidos de origen mexicano y se definían como “la raza unida”; ni estadounidenses ni mexico-
americanos. Trataban de romper con la idea del “melting pot” y con ser parte del “sueño ameri
cano”. En la práctica se adoptaron diversas vías, no siempre coincidentes. A pesar de que no
logró alterar las condiciones de vida de la comunidad, dejó como herencia la presencia innega
ble de “la raza” y de la comunidad. Subvirtió, junto con el black power, el orden de la domi
nación étnica y colocó a la comunidad de origen mexicano en un plano de igualdad, más tarde
definido como multiculturalismo (Durand Ponte, 2000).