Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Seite 228

228 Víctor Zúñiga, Edmund T. Hamann México son muchos y todo indica que cada vez serán más. Algunos están inscritos en las escuelas, otros que llegaron a México a muy temprana edad, lo harán en los próximos años. Esta población escolar no está contemplada en los planes y programas educativos de México. Este punto es tan clave que merece la repetición: esta población escolar no está contemplada en los planes y programas educativos de México, ni en el Plan Nacional de Desa­ rrollo 2013-2018, ni en el Programa Sectorial de Educación 2013-2018, ni en el Modelo Educativo 2016, documentos que dan sustento a la Reforma Educativa 2016. Así es, los niños migrantes internacionales no existen para quienes diseñan las políticas educativas en México. Por el contrario, en las entidades federativas en donde existe un grupo comprometido de profe­ sionales vinculados al PROBEM, los alumnos transnacionales existen y se les atiende, al menos para que ingresen a las escuelas de México. Sin em­ bargo, en las escuelas mexicanas, salvo excepciones, estos alumnos no reci­ ben apoyos para transitar exitosamente de un sistema escolar al otro. L a diversidad de biografías escolares de los alumnos migrantes internacionales Comunicar a maestros y directivos de las escuelas mexicanas que un alum­ no estudió en Estados Unidos es una expresión ambigua. Lo que descubren primeramente los educadores es que el alumno fue alfabetizado en inglés. Aunque no siempre lo conciben así. El hecho de que los alumnos prove­ nientes de Estados Unidos hablen fluidamente el español mexicano pro­ duce confusiones en muchos maestros y directores, porque asocian el habla con la lectoescritura y asumen la hipótesis de “si habla, luego lee y escribe”: […] Cuando estos niños [alumnos transnacionales] regresan a su país de origen (o al país de origen de sus padres), ellos hablan, leen y escriben inglés. Una vez inscritos en las escuelas mexicanas, sus competencias lingüísticas no son reconocidas; en lugar de eso, sus aprendizajes son vistos como un pro­ blema. Por eso, los maestros mexicanos suelen decir: no saben leer bien (Pa- nait y Zúñiga, 2016:239; traducción nuestra del inglés). En todo caso, los alumnos transnacionales han sido alfabetizados en inglés, por eso hablan, leen y escriben en inglés. Cuando les decimos a los di­ rectores o maestros que algunos de sus alumnos estuvieron inscritos en escuelas de Estados Unidos, en ocasiones los alerta en relación a las dife­ ren­cias de contenidos de las materias, en ocasiones éstos son diametral­ mente diferentes, como en ciencias sociales, historia y geografía, aunque no