Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 197

La migración mexicana altamente calificada de cara al siglo XXI 197 clásica de intercambio desigual, se ha agregado una nueva, que bajo la égida de la globalización neoliberal cobra progresiva centralidad: la expor- tación, directa e indirecta, de fuerza de trabajo. Para incursionar en el análisis de esta modalidad, en su doble vertiente, es preciso advertir que involucra mecanismos de intercambio desigual mucho más desfavorables para la periferia que aquellos implicados en el intercambio de materias primas por bienes manufacturados. Por un lado, la exportación indirecta de fuerza de trabajo asociada a la participación de las naciones periféricas en calidad de apéndices de las cadenas globales de mercancías, conlleva una transferencia neta de las ganancias al exterior. Se trata de una forma extrema de intercambio desigual, ya que implica trasladar al exterior prácticamente la totalidad del excedente económico generado por la fuer- za de trabajo empleada en las maquiladoras o plantas de ensamble. Median- te este mecanismo, que reedita la lógica del enclave exportador, se inhibe cualquier perspectiva de crecimiento económico y desarrollo derivada de las operaciones de exportación que, bajo el disfraz de exportaciones ma- nufactureras, realiza la nación periférica. De hecho, su contribución efec- tiva al proceso de acumulación nacional se limita a una exigua derrama salarial —aprovechando los enormes diferenciales salariales entre países, en nuestro caso entre México y Estados Unidos— y, en el mejor de los ca- sos, a un reducido impacto multiplicador por la vía del consumo. Más aún, la instalación y operación de plantas de ensamble en países periféricos, viene acompañada de subsidios y exenciones tributarias con cargo al fondo de capital social del país en cuestión, así como de daños colaterales tales co- mo el estrechamiento, diferenciación y precarización de los mercados labo­­ra­ les y la degradación ambiental. Otro aspecto de la exportación indirecta de fuerza de trabajo, que ha comenzado a cobrar fuerza en el contexto de los países periféricos o emergentes, es la creación de complejos científico/tec­ no­lógicos vinculados —como vimos— a la reestructuración de los siste- mas de innovación en algunos de los países de mayor desarrollo, con Estados Unidos a la cabeza. A través de estos complejos, que funcionan bajo esque- mas de subcontratación, asociación u otras formas de partnership, se trans- fieren al exterior bienes intangibles que tienen un valor y un significado estratégico aún mayor que las ganancias netas provenientes de la maquila y las plantas de ensamble. Nos referimos a la transferencia de capacidad de desarrollo y progreso, lo cual se materializa en ventajas competitivas y capa­ cidades para generar ganancias extraordinarias. Por otra parte, la exportación directa de fuerza trabajo vía migración laboral implica la transferencia de los beneficios futuros anticipados que surgen de los gastos formativos y de reproducción social de la fuerza de trabajo que emigra, los cuales no son compensados por el flujo de remesas