Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 1062

1062 Manuel Ángel Castillo Sin embargo, en los noventa, a pesar de la firma de los Acuerdos de Paz y el cese de los procesos de confrontación armada en al menos tres países centroamericanos, se observó un incremento sistemático de personas, in­ dividuos y grupos que se internaban al país con el propósito mayoritario de dirigirse a la frontera norte para ingresar a territorio estadounidense por medios irregulares. Ante ese fenómeno, el gobierno mexicano instrumen­ tó medidas restrictivas para el otorgamiento de visas de transmigrantes 7 o de turistas, por lo cual el flujo pronto se convirtió en indocumentado con diversas consecuencias. Dicha condición también propició la adopción de controles fijos y móviles (en las rutas de tránsito) enfocados a la detección de estas personas con el propósito de impedir el tránsito irregular, su deten­ ción y consecuente expulsión al país de procedencia inmediata. Al paso del tiempo, dichas medidas resultaron insuficientes ante las cre­ cientes presiones migratorias de diverso tipo que se han experimentado desde entonces en los países de origen (Ángeles, 2010). Además de motivos semejantes a los ya citados para el caso de los emigrantes mexicanos, se sumaron otros factores propios de situaciones críticas que se han experi­ mentado, especialmente en los países que integran el llamado Triángulo del Norte de Centroamérica (Honduras, El Salvador y Guatemala), como ha sido el caso de fenómenos naturales con efectos desastrosos sobre poblacio­ nes vulnerables, como son las frecuentes tormentas tropicales, huracanes, sismos de diversas magnitudes, entre otros. Sin embargo, en fechas más recientes, estas naciones han visto incremen­ tarse la operación de organizaciones delictivas que surgieron en los años ochenta, como pandillas gestadas originalmente entre jóvenes migrantes de origen centroamericano en Estados Unidos, pero que por sus actividades fueron deportados a los países de procedencia, en donde han escalado en número, importancia y tipo de operaciones. Algunas zonas y barrios de ciu­ dades se han convertido en escenario, no sólo de actividades varias sino también de enfrentamiento, entre grupos rivales, ante lo cual la población no ha podido sustraerse y, en muchos casos, ha debido recurrir a la huida ante distintos tipos de amenazas (agresiones, reclutamientos, secuestros, en- tre otras). Ello ha generado un proceso de agravamiento de los niveles de inseguridad en que viven las poblaciones de dichos países, especialmente en algunos sectores tanto urbanos como rurales, ante la amenaza no sólo de esas pandillas sino también de la operación de organizaciones crimina­ 7 La Ley General de Población, aún vigente en aquella época, incluía la categoría de trans­ migrante para personas cuyo ingreso al territorio nacional podía ser autorizado para que en un plazo máximo de 30 días pudiera desplazarse en dirección a un tercer país. El requisito para ello era que la persona contara con una autorización (visa) emitida por las autoridades de la nación de destino, la cual era muy difícil de obtener por estas personas.