Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 1015

Entre dos polos migratorios 1015 tes quienes son los primeros en confundir, pero ése es el riesgo que vive y enfrenta cualquier participante subordinado en un proceso social determi­ nado; de ahí que el ojo clínico, el ojo capacitado, deba discernir lo que dice el migrante o cualquier otro informante calificado para no reproducir acrí­ ticamente una percepción equivocada. Frente al coyote y traficante, el pollero tiene otras peculiaridades que lo distinguen de ellos: 1) puede ser pollero cuando parte del lugar de origen y residencia y, una vez logrado el traslado, tal actividad deja de ocurrir. Eventualmente, pero no siempre, puede desempeñar ese papel cuando re­ grese al lugar de origen o residencia familiar y emprenda nuevo retorno al lugar de destino, y 2) el papel de pollero no implica necesariamente algún tipo de transacción económica o en especie, pues no hay un propósito de lucro. Empero, si en algún momento se altera el acuerdo solidario de origen, entonces ese mismo pollero deja de ser tal para convertirse en traficante. En la realidad, el que un pollero pase a ser coyote o traficantes, es más usual que una conversión de éstos en aquél. Con el paso del tiempo, es decir, con el perfeccionamiento de los proce­ sos de pollerismo, coyotaje y tráfico, procesos que pueden ser simultáneos y no excluyentes, aunque compitan entre sí, se acrecienta la participación de más personas físicas en ese actor social, a la vez que ocurren procesos de diferenciación de roles y actividades, así como de recompensas acordes a esa diferenciación, participaciones y riesgos que éstas signifiquen. Estos desarrollos son más ocurrentes entre coyotes y traficantes dado que son actividades más de mercado, es decir lucrativas, que solidarias como sería el pollerismo. Adicionalmente, la reproducción social de estos agentes so­ciales se da por el aprendizaje transmitido a un familiar, a un miembro del círculo social inmediato, a quien ya ejerce algún rol, o bien por adscripción de alguien que fue/es migrante, o que conoce rutas, entornos territoriales, gestión de servicios asistenciales necesarios para la migración, conduce/ posee vehículo o inmueble, etc. Es decir, en tanto que se trata de actividades sociales, coyotaje y tráfico generan tejidos sociales específicos para atender lo necesario de su actividad lucrativa, pero también para la interacción con otros tejidos sociales necesarios para la realización de su actividad, o bien para la canalización de los recursos y bienes resultantes de su activi­ dad, o bien para la ampliación de actividades diversas y sufragadas con los recursos provenientes del comerciar con migrantes. En la medida que se desarrollan, estos procesos (coyotaje y tráfico) se vuelven sistémicos, son expresión del sistema, con espacios propios y com­ partidos de la economía formal e informal, con vasos comunicantes entre mercados locales e internacionales. Hay que verlos en el significado general de su ser y hacer para tener el horizonte amplio, de otra manera se les ve