Mi primera publicacion VOLUMEN 20-MIGRACION-VERSION DEFINITIVA-17-MAYO-20 | Page 1013

Entre dos polos migratorios 1013 comercial en la realización del coyotaje. Es decir, generan y benefician te­ jidos sociales menores a costa de tejidos sociales e institucionales mayores. El coyote es producto de la intolerancia de las leyes, no les sirve a ellas sino que se sirve de ellas; es un mercader nocivo. Mientras que en la relación pollero/migrante priva la preservación del tejido social, en la del coyote priva la del beneficio sin importar cuánto daño pueda causar al tejido social al que pertenezca el pollo. Un coyote más experimentado, incluso, puede por el contrario pretender mayores benefi­ cios del tejido social al que pertenece el pollo migrante, si logra sacar pro­ vecho de los recursos potenciales de éste al apelar a su tejido en busca de ayuda y protección, que se puede expresar en pagos mayores al ser el pollo migrante privado de su libertad en algún tramo de su recorrido. Es una ecuación simple del mercado: ¿cuánto vale el pollo, de cuánto dispone quien se interese en tenerlo, en cuidarlo, en liberarlo? Mercancía humana a la que se le fija un precio de acuerdo con el mercado y con quienes en él participan. Las leyes migratorias son, en ese sentido, un acicate en el mer­ cado: a mayor inflexibilidad de ellas corresponde un alza en el mercado de los productos y servicios concurrentes. Por eso el coyote es un producto directo de la sociedad mercantil; por eso el coyote es un depredador de los tejidos sociales; por eso es gravísimo confundir el pollero con el coyote, pues son antípodas uno del otro, sociológicamente hablando, así como el pollo y el coyote lo son en la vida animal. El traficante de migrantes es el producto social más logrado del mundo mercantil. Él ofrece sus servicios de traslado de un lugar a otro, tiene su listado de precios, modalidades y condiciones de pago para quien se ajuste a su tarifa. Por lo regular se establece en los lugares de origen de la migración o en sus cercanías o en lugares de enlace, es decir, en el interregno de una red de traficantes y otra. En ese sentido está más cerca del coyote, aun­que por su ubicación territorial, que es o puede ser más amplia, está más cerca físicamente hablando del pollero y su entorno social. En efecto, el trafican­ te, para el logro de su cometido, requiere, como el coyote, de una ubicación estratégica; el coyote en lugares de paso y el traficante lo más cercano po­ sible a donde se origina la demanda de sus servicios. En ambos casos, el éxito de su cometido guarda estrecha relación con el saberse ubicar es­ pacialmente, es decir, hay racionalidad de mercado, mientras que con el po- llero las fuerzas generales de la macro economía y los efectos locales de ella determinan que éste emerja como respuesta comunitaria, no estructurada en esquemas de acción colectiva, con más peso de las fuerzas centrífugas que centrípetas. Son un cotejo de fuerzas desiguales y con propósitos opuestos, una lucha desigual a todas luces.