Mi primera publicacion Obesidad Infantil en Puebla | Seite 24
Alethea De Stefani Valle
del programa de Tortibonos (1985-1989), la ampliación de la cobertura de este
programa a otras familias con el criterio de inclusión, la elaboración de un mapa de
pobreza con requisitos similares a los planteados por Conasupo para el programa
de leche industrializada, y la verificación de las características de las familias que
recibían el subsidio por medio de encuestas similares a las aplicadas por Leche
Industrializada Conasupo, S.A. (Liconsa), y que serán descritas posteriormente.
Este programa tuvo por objeto proporcionar un kilogramo de tortilla sin costo a las
familias de menores ingresos de zonas urbanas, que percibían un ingreso igual o
menor a dos salarios mínimos. El proceso se administró de forma novedosa, con
tarjetas similares a las de crédito, que eran aceptadas en las tortillerías afiliadas,
donde un lector electrónico con memoria registraba el detalle de las transacciones.
Esta parte administrativa del sistema de tarjetas quedó a cargo del Banco Nacional
de México (Banamex), mientras la Conasupo se encargó del monitoreo de la
distribución de la tortilla.
El programa mostró su viabilidad y fue una experiencia innovadora, sin embargo,
resultó sumamente complejo en su realización, ya que requirió identificar
constantemente a las poblaciones vulnerables con estudios socioeconómicos y
geográficos; además, requería evaluaciones periódicas de su funcionamiento y
supervisión permanente a los industriales involucrados con todos los insumos del
programa, y nutricionalmente sólo aumentó el consumo de maíz en las poblaciones
urbanas. Este programa y el de leche industrializada fueron criticados, además, por
no incluir en sus estrategias un componente educativo.
Programa de cupones para leche de Liconsa. En 1972 se crea Liconsa, derivada de
una rama de Conasupo (la Compañía Rehidratadora de Leche, 1965), con el
objetivo principal de proveer a familias con ingreso menor a dos salarios mínimos,
con una transferencia de ingreso en forma de leche a bajo costo, asegurando cierto
consumo de ésta para mejorar el estado nutricional de los niños, aunque más tarde
se incluyeron también las mujeres embarazadas y en lactancia, así como los
ancianos.
Los
beneficiarios
fueron
seleccionados
mediante
estudios
socioeconómicos y geográficos; se creó un mapa de pobreza que clasificó las zonas