Mi primera publicacion ANALES 2018 FINAL FINAL p | Seite 79

A nales de la R eal A cademia de M edicina y C irugía de V alladolid 79 Su novela “La peste” fue publicada en 1947. Aunque, por su título y argu- mento, el relato se refiere a la enfermedad que glosamos y la acción de la novela transcurre en el siglo XX, es probable que la novela se sustente en datos extraídos de una epidemia de cólera que sufrió Oran en 1849. El acceso a la bibliografía francesa relativa a la peste debió ser sencillo para el escritor francés. La construc- ción del muro de Provenza, diseñado para aislar la ciudad de Marsella e impedir la expansión de la peste declarada en 1720 se corresponde con el conocimiento histórico. Camus, tal vez, ni siquiera necesitó consultar las hemerotecas, quedaba recuerdo en su memoria de los casos de peste registrados en París el año 1920, la llamada peste des chifonniers 14 (afectó a un centenar de personas en el quartier de los chamarileros, treinta y cuatro de las cuales fallecieron 15 ). La narración cuenta la historia de un doctor que descubre el sentido de la so- lidaridad durante su labor en la ciudad de Orán azotada por la peste. La aparición de miles de ratas muertas en las calles de la ciudad y el desarrollo en paralelo de cuadros clínicos compatibles con la enfermedad hacen sospechar a los médicos la existencia de una epidemia de peste bubónica. El argumento encubre una dura crítica de la restricción de las libertades, las dictaduras y los gobiernos que prohíben las decisiones individuales. Se ha considerado una metáfora comparativa entre la Resistencia francesa (el doctor Rieux y sus amigos) y la actuación nazi durante la ocupación de Francia en la Segunda Guerra Mundial (el mal, la peste, las estrictas normas que limitaban la vida y los desplazamientos de los ciudadanos). El primer borrador de la novela se publicó durante la ocupación alemana, esta circunstancia por sí misma justificaría la transposición realizada -equiparar epidemia de peste y ocupación nazi- 15, 16 . Aunque en la primera mitad del siglo XX ya se alzaban voces que clamaban por la abolición de la pena de muerte, Camus, en los años cuarenta, muestra su ho- rror por la entonces frecuente práctica del castigo capital. Tarrou, amigo de Rieux, en un momento de confidencias, en lo más crudo de la epidemia de peste, le cuenta al médico que era hijo de un juez, este Magistrado era persona bondadosa, cam- pechana, de irreprochable moral y costumbres cristianas. Siendo un muchacho su padre le llevó en una ocasión a presenciar el juicio que instruía. Tarrou le cuenta a su amigo: “Transfigurado por la toga roja (el padre juez), ni bonachón ni afec- tuoso, bullían en su boca las frases enormes que sin cesar salían de ella como culebras. Comprendí que estaba pidiendo la pena de muerte de aquel hombre en nombre de la sociedad, pedía que le cortasen el pescuezo”. El escritor dedica varias páginas a desgranar su abominación por la muerte con etiqueta legal. Pero volvamos a la epidemia. “La mañana del 16 de abril de mil novecien- tos cuarenta y …, el doctor Bernard Rieux, al salir de su habitación, tropezó con una rata muerta en medio del rellano de la escalera…Al día siguiente, 17 de abril, a las ocho, el portero detuvo al doctor cuando salía, para decirle que