Mi primera publicacion ANALES 2018 FINAL FINAL p | Page 78

78 V olumen 55 (2018) así, no solo eran raros los que se curaban, sino que casi todos, al tercer día de la aparición de los antedichos signos, cuando no antes o algo después, morían sin fiebre alguna u otro accidente. Es pintoresco el aspecto de los médicos que trataban la peste en aquel en- tonces (fig. 9) . Sin embargo, en contra de lo aparente, el atuendo que exhibían no tenía nada de carnavalesco. El manto cerrado cubría de la cabeza a los pies prote- giendo del contagio, los guantes evitaban el contacto directo con los enfermos, la mascara tenía una especie de pico que servía para disponer sustancias aromáticas que disimulaban el nauseabundo olor que despedían pacientes y cadáveres, las lentes salvaban a las conjuntivas de un posible contacto aéreo (aunque entonces no, desde Carl Flügge (1847) se conoce bien el potencial de transmisión de estas microscópicas gotas). Albert Camus (fig. 10) nació en noviembre del 1913 en Mondovi (actual Dréan), en la entonces Argelia francesa. Fue novelista, ensayista, dramaturgo, filósofo y periodista. Su fama llegó con la moda que imponían los seguidores de Schopen- hauer, Nietzsche y en general los del existencialismo alemán. Estuvo en la Resis- tencia francesa durante la ocupación alemana y se relacionó con los movimientos libertarios de la posguerra. Muy aficionado a los deportes fue portero del equipo de fútbol Racing Uni- versitaire d´Alger de 1928 a 1930. En este 1930 comienza a sufrir tuberculosis, lo que detuvo su vida deportiva, sus estudios y su apetecido ingreso en el ejército francés. Estudio Filosofía y Letras y se graduó con una tesis en la que, siguiendo a Plotino y a San Agustín, estudia la relación entre el pensamiento clásico griego y el cristianismo. Tuvo el Premio Nóbel de Literatura en 1957. Murió en enero de 1960 en un accidente de automóvil. Se ha especulado so- bre la posible implicación de la KGB en el trágico suceso, pero no está confirma- da la participación de los servicios secretos soviéticos en la muerte del escritor. Fue un convencido anarquista. Rechazó las doctrinas que aceptaban como acto de fe a la historia, a la razón o a Dios. Se opuso tanto al cristianismo como al marxismo y al existencialismo (aunque conceptualmente se le considera una luminaria existencialista). Luchó contra todas las ideologías y las abstracciones que alejan al hombre de lo exclusivamente humano. Su filosofía apoya un sentido de la vida libre y ateo, valorando únicamente la libertad individual y el apoyo mutuo entre los hombres. Con sus obras “La peste” y “El hombre rebelde” alentó el espíritu de pesimismo materialista que imperó en la juventud de la segunda mitad del siglo XX 13 .