Mi primera publicacion ANALES 2018 FINAL FINAL p | Page 62

62 V olumen 55 (2018) plantear nuestras líneas de trabajo siempre en el ámbito de los estudios familiares, considerando que ello permite analizar y manejar con mayor precisión su evi- dente heredabilidad, y su diversa correlación genotipo-fenotipo. El objetivo final siempre persigue la definición de perfiles genéticos de alto riesgo cuyo control permita instaurar programas de prevención primaria de alta precisión, buscando llevar a cabo una medicina en el ámbito de la investigación traslacional que re- sulta clave para esta patología. Grupos multidisciplinares de alta especialización en esta disciplina y con planteamientos similares, han desarrollado servicios de atención a familias con obesidad mórbida de alta sofisticación; el Servicio de endocrinología del Hospital de Addenbrooke´s es un magnífico ejemplo, que ya tiene algunas iniciativas similares en nuestro país. La enorme ineficacia que han demostrado los planes de prevención establecidos para el manejo del incremento de sobrepeso en las sociedades más avanzadas, ha puesto de manifiesto que la única opción real para esta patología cuya cura es inferior a la del cáncer, es la prevención primaria. La principal dificultad es el gran número de factores que influyen en su desarrollo (1) . Los genes que han demostrado mayor asociación con el exceso de la acu- mulación de grasa, actúan sobre el control hipotalámico de la saciedad, cuya mu- tación o alteración citogenética genera una hiperfagia asociada con una ansiedad manifiesta ante la restricción de comida. Esta realidad resulta mucho más eviden- te en los individuos que además están afectados de discapacidad intelectual, dado que están desprovistos de los mecanismos de contención y control que en una persona obesa suelen tener algún efecto compensador. Los principales genes descritos hasta el momento como causales de una obesidad monogénica no sindrómica son LEP, LEPR, POMC, PCSK1, MC4R, TUB, DYRK1B y CEP19, mientras que los que se han descrito como genes de obesidad monogénica sindrómica son POU3F2, MRAP2, SH2B1, SIM1, NTRK2 y BDNF. La alteración de esta ruta funcional y su asociación con el sistema de opiá- ceos endógenos, ha evidenciado la dificultad del individuo para controlar una adicción al exceso de alimentación, la imposibilidad de la asistencia clínica ruti- naria para medir el síntoma de la hiperfagia, así como la ineficacia generalizada de los tratamientos disponibles para combatir el amplio conjunto de patologías que se aúnan bajo la entidad de obesidad. El mínimo éxito del diseño de la ma- yoría de las dietas, basadas en la restricción calórica, no tienen en cuenta las con- clusiones científicas ya aceptadas respecto a que la activación y control hormonal mediado inicialmente por la leptina, es esencial para conseguir el efecto ano- rexígeno generado tras la liberación de oxitocina y la β-oxidación de los ácidos grasos. A pesar de la gran cantidad de genes implicados en este control hormonal, solo 8 de cada 100 casos de obesidad es explicado por mutaciones en los genes