Mi primera publicacion ANALES 2018 FINAL FINAL p | Page 51

A nales de la R eal A cademia de M edicina y C irugía de V alladolid 51 mortis (sombra de la muerte), una técnica que Rembrandt utilizaría en otras oca- siones. La misión del cadáver es llenar de luz la parte central del lienzo (14) . Desde el cadáver, la mirada del espectador se eleva a las cabezas ilumina- das de los asistentes, con diversas expresiones (muy realistas) en función de su grado de atención (sorpresa, entusiasmo, atención, incomodidad ante la muerte, etc.) y después, a cara y manos del Dr. Tulp. Las diferentes miradas hacen que el espectador se sienta protagonista también de la escena y se integre en la lección, ampliando así el aula de Tulp a la sala donde se expone el cuadro. Centrándonos en los elementos plásticos de la composición, hay detalles que llaman la atención. La luz, por ejemplo, es irreal, artificial, procede de un foco supero-izquierdo, es potente y eso hace que se incremente el contraste en- tre el cuerpo frío del cadáver y los asistentes. Ese claroscuro, unido al exquisito tratamiento que le da a esta escena, le ofrecen una carga sentimental inmensa al lienzo. El único tono que parece salirse del patrón es el rojo: precisamente sobre el brazo del difunto que es, a su vez, el aparente motivo fundamental de la escena. La luz procede del lateral izquierdo y en frente de la escena, e ilumina a los personajes dejando el resto en sombra (contrastes de luz típicos del Barroco). Pero no es una luz dura, que crea líneas marcadas entre zonas claras y oscuras como en Caravaggio, sino una luz más clara y dorada o plateada que crea una atmósfera de claroscuro, llena de matices y transiciones. El doctor Tulp está sentado y con su mano izquierda reproduce los movi- mientos que con las pinzas consigue que efectúen los músculos del cadáver (en concreto el flexor digitorm superficialis). Es notable la precisión de músculos y tendones. Observamos que usa pinzas (fórceps) algo inusual, porque, normalmente, se usaban punteros para señalar. Las usa porque no muestra una estructura sino una función, este hecho se refuerza porque mientras un asistente mira hacia el antebrazo del cadáver, el otro mira hacia la mano izquierda del Dr. Tulp, donde explica el efecto q lograría al tirar de ese músculo. Esto nos lleva a pensar que Rembrandt representó aquí dos momentos diferentes de la misma acción. No presenciamos una lección de anatomía estática, sino una de anatomía funcional. Esto nos muestra una de las cualidades de las pinturas de Rembrandt, que es el movimiento. El pintor quería dignificar la actividad profesional del cirujano algo muy acorde con la religión protestante que favorecía la investigación y el pensamiento lógico, mientras que el catolicismo se mantenía en las tinieblas de una fe dogmá- tica. Parece que Tulp, a través del pincel de Rembrandt, quería expresar que la experimentación es la madre del conocimiento. Igual pensaba el pintor, tan incli-