Mi primera publicacion ANALES 2018 FINAL FINAL p | Page 417

A nales de la R eal A cademia de M edicina y C irugía de V alladolid 417 en Madrid el número incalculable. En Alcira, Benigánim y demás Pueblos, que han recibido la Vacuna de aquellos, se propaga con rapidez de día en día. Nues- tras Gacetas anuncian parte de los correos los éxitos felices de la Vacunación, y últimamente el Diario en que Vmd dice concluyó su respuesta dice que en esa Ciudad [Valencia], en mes y medio y por un solo facultativo se han vacunado 174 sin haberse frustrado ninguna operación. ¿Son estos señor Imparcial, los efectos de unos principio ambiguos. Ah ¡. Las producciones de la imaginación son poco duraderas, y en todo tiempo han retrasado el nobilísimo Arte de curar. Las observaciones y tentativas para evidenciar la virtud preservativa de la Vacuna, las han dirigido unos Profesores, a quienes la Naturaleza, y un estudio temprano en las Universidades más famosas de Europa, les han dispuesto para ser dignos hijos de Esculapio, como lo solicitaba el Legislador de la Medicina Hipocrática, en su Ley, no puede disputársele el talento de observar, y que son Jueces legítimos en la materia que ha sentenciado. La tercera parte a lo menos de los vacunados en Inglaterra, ha sufrido todo género de contraprueba, ya con la inoculación de las viruelas naturales, ya acostándolos con variolosos, sin que ninguno las haya contraído. Pero este testimonio podría ser sospechoso diría Vmd por salir de la boca del interés. La Francia competidora de aquella nación en las luces y la cultura, penetrada de la importancia de esta qüestión, la más útil de quantas se han presentado al examen de los Médicos en muchos siglos, mandó establecer en París una Junta o Comisión de Médicos, encargada de hacer observaciones, y adquirir conocimientos sobre la Vacuna. El Dictamen de esta célebre Comisión, resultado de observaciones propias, es del más grave peso, ya por los conocimientos y talentos superiores de sus Miembros, ya porque no puede tildársele de interés nacional. El primer Informe que dio a la Sociedad de Medicina de aquella Capital, lleva al frente este epígrafe: “La Vacuna preserva de las Viruelas”. Escuche Vmd su lenguaje en la pagina 17: “Millares de vacunados han vivido, y viven en la más íntima comunicación con los variolosos, sin que ninguno haya contraidotas viruelas, y se puede hacer a los adversarios de la vacu- na un desafío, el más formal, para que citen hasta el día, un solo hecho auténtico contrario a esta aserción”. Igual expresión puede repetir todos los Vacunadores de España. La autoridad, pues, de esta Comisión, y la del Doctor Colon en Francia, la de Jenner (con que reconocimiento pronuncio este dulce nombre ¡), Pearson Woodwille en Inglaterra, la de Decarro en Viena, la de Odier en Ginebra, la de Piguillem y otros Vacunadores en España, no puede destruirse por unos hechos tan circunstanciados , y de una autoridad semejante. Mientras yo quedo penetrado de esta Verdad, inspirando la mayor confianza en mis vacunados, recoja Vmd esas producciones en contrarío, autentíquelas , seguro que si vienen con este requisito, no las negaremos, que no cerrazón vivamos en una