Mi primera publicacion ANALES 2018 FINAL FINAL p | Page 416

416 V olumen 55 (2018) es la de su madurez, hasta que empieza a secarse, que sucede desde el día 9 hasta el 12 de la vacunación, como experimentará Vmd si en vez de entregarse a dudas imaginarias, coge la aguja de vacunar (*) [En nota: En estos días se vacuna con acierto en Madrid, Valencia, Cataluña, Francia, Inglaterra & sin más diferencia, que a unos vacunadores les gusta el 9 a otros el 10 y así de los demás.] Varias circunstancias particulares de localidad e influxo a su atmósfera, tegido más o menos fino de la piel de los vacunados, con otras pueden realizar alguna anormalidad en la ley general, pero tan lejos de haber ambigüedad, y contradicción de los Vacunadores que la han observado. Esto mismo indica que han sabido sor- prender a la naturaleza en el tiempo oportuno, y que no hay la dificultad que Vmd piensa. Atendiendo a la regla que le di en mi respuesta, rara vez habrá equivocación, y aún sin ella, el que ha visto muchas veces los señales característicos del grano en la época de nuestra qüestión, no puede padecer engaño, así como no lo padecerá Vmd e distinguir si está madura o no una fruta que haya visto y observado algunas veces, aunque se la presenten al tiempo regular de su sazón. Sé que el arte de curar es muy difícil y complicado, y que para hacer observaciones se necesita el talento y crítica que formó el carácter de un Hipócrates, de un Sydenham, de un Boerhaave, y de un Piquer. ¿Pero qué tiene que ver que la vida sea breve, difícil el observar, y el arte extenso [Aforismo de Hipócrates] si el mecanismo de la vacunación se aprende en pocos instantes, y la observación de la época de extraer el virus es obra más de unas ojeadas, que de un largo estudio? Es verdad, señor Imparcial, no se halla en especulaciones apartadas del ente real, sino en el mismo grano vacuno, que debe tocarse o mirar algunas veces. La gente del campo, y las mugeres inglesas sin más lógica que la simple incisión, vacunan y extraen el virus en el tiempo oportuno. En Alcira una muger imitando a la inglesa, ha vacunado a un hijo suyo. A la vista de estas lecciones tan prácticas, me sonroseo cuando Vmd en un Pueblo de los más cultos de España, pregunta por segunda vez ¿Cómo hemos de determinarnos, sin exponernos a frustrar la operación? Cómo? Como han deter- minado casi todas las Naciones iluminadas con algún principio de cultura? Cómo Piguillem, celoso del bien y honor de su patria?.Como los sabios médicos de la Corte, y otros de nuestra España, Como la gente del campo? Parangonemos los frutos que han cogido de sus operaciones a ver si co- rresponden a los principios ambiguos de una vacunación como Vmd piensa; y dexando a un lado los cien mil vacunados que se cuentan en Inglaterra, Francia, Alemania, Rusia, Italia, Estados Unidos de América & no salgamos de nuestra península. Empecemos por Cataluña, y registre Vmd allí 3.000 vacunados en los primeros cinco meses que empezó la vacunación, tal es la actividad de Don Francisco Piguillem, a quien somos deudores los españoles de este beneficio. No cuento entre estos los 300 que había en Tarragona quando el Señor Smit es- cribió su opúsculo, ni otros muchos de varios Pueblos del Principado. Vea Vmd