Mi primera publicacion ANALES 2018 FINAL FINAL p | Página 303

A nales de la R eal A cademia de M edicina y C irugía de V alladolid 303 el sexo femenino está asociado con un mayor riesgo de obesidad, mientras que el sobrepeso es más frecuente entre los hombres. Sin embargo, el estudio Global Burden of Disease Study 2013 informó de una prevalencia similar de sobrepeso y obesidad entre hombres y mujeres, siendo ambas superiores a un 36% en ambos sexos (16) . Por otra parte, las diferencias en la prevalencia de obesidad entre las razas son claras. En estudios realizados en los Estados Unidos, los estadounidenses de origen africano exhibieron una mayor prevalencia de obesidad mórbida que otras etnias (17) . Por otra parte, es bien conocido que las poblaciones asiáticas tienen valores de IMC más bajos que los individuos caucásicos, pero también han de- mostrado ser más propensos a presentar una disposición de grasa a nivel visceral, produciendo que las poblaciones asiáticas sean más susceptibles al desarrollo de diabetes mellitus tipo 2 con niveles de IMC más bajos que individuos blancos (18) . Entre 1980 y 2008, el IMC medio estandarizado a nivel mundial aumentó en 0,4 (en hombres) y 0,5 kg / m 2 (en mujeres) por cada década (19) . El porcentaje de adultos con un IMC de ≥25 kg/m 2 ha aumentado entre 1980 y 2013 del 28,8% al 36,9% y del 29,8% al 38% en hombres y mujeres, respectivamente (16) . En 2030, las estimaciones pronostican que el 57,8% (3,3 billones de personas) de la población adulta mundial tendrá un IMC igual o mayor a 25 kg/m 2 . Por todo ello, la carga de la enfermedad asociada a la obesidad se espera que aumente en los próximos años. En la actualidad como hemos revisado en muchos países y regiones, no solo los Estados Unidos y Europa, el número de adultos que tienen sobrepeso u obesidad es cada vez mayor (1) . Sin duda los problemas secundarios en la salud que genera la obesidad representan mayores amenazas para la salud pública que el hambre o la malnutrición. Aun siendo muy preocupante la situación que hemos comentado previa- mente en adultos, la situación en la infancia preocupa aún más porque los niños obesos serán los adultos obesos del futuro. En 2013-2014, el número mundial de niños y adolescentes (2-19 años de edad) con obesidad se estimó en 110 millones; este número se ha duplicado desde 1980. Además, la estimación de la prevalencia de obesidad estandarizada por edad en 2014 fue del 5% entre los niños (16) . Los diferentes estudios nacionales de tendencia en niños y niñas con sobrepeso (11-15 años) en América del Norte y los países de Europa desde 2002 a 2010 evidencian la estabilización en la prevalencia de sobrepeso, no obstante, las tasas de sobre- peso en muchos otros países son más elevadas (20) . Factores de riesgo A primera vista, los principales impulsores de la epidemia de obesidad pa- recen demasiado simples: comer en exceso y un estilo de vida sedentarios (5) . De este modo un pequeño balance diario de energía positiva parece ser un contribu-