Mi primera publicacion ANALES 2018 FINAL FINAL p | Page 291

A nales de la R eal A cademia de M edicina y C irugía de V alladolid 291 ¿Se imaginan ustedes la conmoción social que se produciría en España si imitáramos el sistema de salud de los estadounidenses? En otro orden de cosas, resulta penoso, que en la medicina de nuestros días no sea infrecuente que algunos clínicos con grandes conocimientos científicos y optimo adiestramiento, no sean capaces de transmitir a sus enfermos el más míni- mo grado de simpatía y calor humano, por lo que, en estos casos suele malograrse la interacción médico-paciente. Y es que en esta medicina que nos acompaña se ha producido una silenciosa y progresiva transición de un modelo virtuoso y compasivo hacia un arquetipo científico-técnico, sin que se hayan meditado en una auténtica reflexión colectiva, las potenciales ventajas de combinar ambas tendencias. En la medicina de hoy en día se tiene a veces, la sensación de que cuando más se aprende de cómo tratar las enfermedades, más se olvida como tratar a los enfermos. Esta paulatina desvirtuación de la profesión médica conlleva el riesgo inhe- rente de desmotivación, insatisfacción y perdida de la autoestima, lo que conduce a la desconfianza con uno mismo e incita, subsiguientemente, a la afectación de una medicina que se siente como una ocupación más que como una profesión. Lamentablemente esa progresiva mutación constituye un claro ejercicio, a mi modo de ver, de dimisión profesional. En estas circunstancias ¿cómo se puede ofrecer estima a un paciente si se pierde la autoestima? Los pacientes desean y merecen compasión y comprensión. Necesitan que su médico se interese por ellos no sólo como casos clínicos, sino como personas que buscan apoyo además del alivio por la enfermedad y el sufrimiento. Quieren sentir que pueden compartir con su médico, sin riesgo, sus pensamientos más pro- fundos y sus confidencias más sensibles. Anhelan estimarlo como a un auténtico amigo en quien puedan depositar su confianza, sus angustias, y sus problemas. Opinamos con Rozman que, “la excelencia de las actuaciones médicas seguirá siendo la base de un buen sistema sanitario, de manera que la práctica de una adecuada historia clínica, la pericia de una exploración rigurosa, y la uti- lización de la inteligencia humana en el proceso de formulación diagnostica no podrán ser sustituidos sino únicamente complementados por el ordenador o la in- teligencia artificial, en especial si el médico transmite al paciente bondad y calor humano e interés por sus vertientes biopsicosociales”. El médico que realiza su actividad con estas características es no solo ex- celente como profesional, sino eficiente desde el punto de vista de la gestión sanitaria. Me permito recordar que al final de la vida, en situaciones de graves proce- sos, de crisis o desamparo, o ante el desgarro emocional de una muerte próxima