Mi primera publicacion ANALES 2018 FINAL FINAL p | 页面 27

A nales de la R eal A cademia de M edicina y C irugía de V alladolid 27 finales del siglo veinte transformado en un agente con derechos bien definidos y amplia capacidad de decisión autónoma sobre los procedimientos diagnósticos y terapéuticos que se le ofrecen, pero ya no se le imponen. 2. El médico, que de ser padre sacerdotal (como correspondía al rol tradicional de su profesión) se fue transformando en un asesor técnico de sus pacientes, a los que ofrece sus conocimientos y consejos, pero cuyas decisiones ya no asume. 3. La relación clínica, que de ser bipolar, vertical e infantilizante, se fue colectivizando (con la entrada en escena de múltiples profesionales sanitarios), se fue horizontalizando y se fue adaptando al tipo de relaciones propias de sujetos adultos en sociedades democráticas”. Más cercana a la sensibilidad del enfermo Diana Zabalo (La rebelión del paciente. 2015), se pregunta ¿De que se rebelan los pacientes? A su juicio de los siguiente:” De la omnipotencia del médico, de no ser escuchados, y del pensa- miento inflexible. Propone-sigo su texto- un cambio de paradigma; el paterna- lismo con obediencia a la beneficencia con autonomía, ya que la voluntad del paciente es ley suprema”. En un Manifiesto se afirma que los pacientes exigen ser protagonistas, respeto, autonomía, afecto, empatía, sentido del humor, esperanza, promoción y prevención de la salud. Esta quiebra en la relación médico-paciente repercute negativamente en el prestigio y consideración social de la medicina en general. Según una encuesta Gallup un elevado número de encuestados (el 26 %) manifestaban que sentían menor respeto por el médico que diez años antes. Entre sus opiniones manifesta- ban que los médicos se dedican a la profesión por el dinero. Muchos encuestados afirmaban de los médicos falta de interés y atención. Esta alienación en la relación médico-enfermo se corrobora por la brusca irrupción, cada vez espectacular de formas de medicina alternativa. En la práctica cotidiana de los países más avan- zados, Europa y Norteamérica, pululan naturistas, homeópatas, osteópatas, her- bolarios, quiroprácticos, acupunturistas, y un diverso elenco de sistemas médicos alternativos, al margen de la medicina académica. En amplias áreas del planeta sobreviven formas de medicina creencial supervivientes de pautas mágico-reli- giosas, sin descartar el burdo curanderismo sectario. La medicina milagrera y las peregrinaciones a santuarios atestiguan la pervivencia de formas precientíficas de Medicina. Destaca la antigua homeopatía que se ha oficializado plenamente con reconocimiento legislativo llegando a alcanzar grandes proporciones comer- ciales. Carentes de base experimental suponen un reto para la medicina oficial, amén de marcar un retroceso a sistemas seudocientìficos del siglo XIX que creía- mos superados como el mesmerismo, la homeopatía y la frenología. En suma todas las terapias parecen tener el mismo interés para el paciente, que no llega a percibir la diferencia entre la medicina basada en la rigurosa experimentación, y las formas paramédicas de ejercicio. En algunos países como el Reino Unido la