Mi primera publicacion ANALES 2018 FINAL FINAL p | Page 257

A nales de la R eal A cademia de M edicina y C irugía de V alladolid 257 producir graves malformaciones fetales: alteración del crecimiento, focomelia, anomalías craneofaciales, virilización de fetos femeninos, pseudohermafroditis- mo, adenocarcinoma de vagina, hipotiroidismo, retraso mental, sordera, anoma- lías oculares, etc. y b) teratógenos menores como etanol (síndrome alcohólico fetal), antiepilépticos, glucocorticoides, antihipertensivos, anestésicos generales, antimaníacos, ansiolíticos, antipalúdicos, insulina, salicilatos, diuréticos, etc. Recientemente la Food and Drug Administration Norteamericana (FDA) ha propuesto una nueva clasificación de las sustancias teratógenas que se ha impues- to a nivel internacional, clasifica a los fármacos teratógenos en categorías A, B, C, D y X de menos a más teratogenicidad. Categoría A.- Estudios controlados en gestantes no han demostrado riesgo para el feto durante el primer trimestre y no existe evidencia de riesgo en trimes- tres posteriores, “Medicamente se consideran seguros”. Categoría B.- En animales no han demostrado riesgo de malformaciones, pero no existen estudios controlados en mujeres gestantes. Categoría C.- En animales han demostrado originar malformaciones, pero estudios controlados en gestantes, no han detectado casos, o bien, no se dispone de estudios en animales ni en mujeres. Categoría D.- En animales han demostrado originar malformaciones, pero no existen estudios controlados en mujeres gestantes, o bien, existen evidencias de riesgo fetal En mujeres gestantes, pero el beneficio potencial puede superar al riesgo esperado por ejemplo el empleo de antiepilépticos, antiasmáticos, antidiabéticos o antitiroideos durante el embarazo. Categoría X.- Estudios en animales y en mujeres gestantes han demostrado efectos teratógenos y el riesgo potencial supera su posible beneficio, se trata de los fármacos que he denominado teratógenos mayores en un apartado anterior. Durante el parto conviene vigilar la administración de narcóticos, que de- primen la respiración fetal, y de anticoagulantes de tipo dicumarínico, que atra- viesan la placenta y pueden provocar graves hemorragias en el recién nacido. Los anestésicos generales y los hipnoanalgésicos administrados durante el parto pueden deprimir el centro respiratorio del feto. Los fármacos antineoplásicos (Procarbazina, o Natulán, mostazas nitrogena- das, etcétera) provocan alteraciones cromosómicas (fragmentación cromosómica o ruptura de cromátides). El alucinógeno LSD-25 también provoca trastornos cromosómicos, aunque en estos momentos estos hallazgos son muy cuestionados. Es interesante destacar los efectos cancerígenos de algunos fármacos (al- quilizantes, antimitóticos, etcétera) y mutagénicos (alquilizantes, hidantoínas, metronidazol, etc).