Mi primera publicacion ANALES 2018 FINAL FINAL p | Page 25

A nales de la R eal A cademia de M edicina y C irugía de V alladolid 25 los recursos instrumentales de la Medicina. Por vez primera en el curso de la his- toria, el médico dispone de un verdadero arsenal de fármacos eficaces frente a un buen número de procesos morbosos. La segunda mitad del siglo XX trajo consigo la revolución farmacológica que llega hasta nuestros días. Este giro copernicano ha incidido de lleno en la consulta médica y la relación médico-enfermo. El ad- venimiento de la revolución farmacológica tuvo sus bases en el ultimo tercio del siglo XIX, y primeros decenios del XX, de forma que a partir de 1935 se ensayó con éxito el prontosil (la benceno sulfonamida), que fue la primera “sulfa”, punto de arranque de la cascada de medicamentos frente a las infecciones bacterianas, la penicilina, primer antibiótico, comenzaría a comercializarse a partir de 1945. El éxito de estas drogas maravillosas promovió la investigación de los me- canismos bioquímicos y farmacológicos, en oposición a la anatomía patológica que había prevalecido en la etapa anterior, la Bioquímica inauguraba una nueva línea de investigación, punto de partida del periodo posmoderno o actual basado en la investigación farmacológica, sus mecanismos, y aplicaciones terapéuticas. La imagen del Cajal histólogo en el primer tercio del siglo XX, era ahora ocupada por el bioquímico Severo Ochoa, hecho en modo alguno fortuito pues expresa el cambio de mentalidad desde lo morfológico a lo bioquímico. La enseñanza de la Medicina, los programas de investigación en los países avanzados, han relegado la Morfología a un segundo plano, anteponiendo el estudio de la Bioquímica y Farmacología, en aras de la curación del enfermo. La carga lectiva y el cúmulo de conocimientos convierten a nuestros estudiantes más en mini-científicos, que en terapeutas y clínicos. El modelo actual del médico en ciernes, es el alumno bri- llante con un envidiable caudal de conocimientos científicos, orientada su forma- ción a conseguir los primeros números en los exámenes MIR. El aspirante debe resolver en un tiempo limitado el mayor número de cuestiones en su ingreso en los Hospitales de formación rotatoria. Esta orientación conduce a menospreciar, es decir a orillar, las aptitudes vocacionales del médico y sus condiciones per- sonales, incluso las habilidades mentales y destrezas manuales tan importantes en algunas especialidades, la primera en Medicina Interna, y las segundas en el quehacer quirúrgico. Todas las anteriores apostillas explican el cambio opera- do en la consulta médica y en la relación básica médico-enfermo. La aspiración generalizada y los objetivos docente-asistenciales es elevar el nivel científico, entendiendo por “científico” un considerable caudal de información que permita en lapsos temporales muy breves resolver el abrumador cuestionario de respuesta múltiple. Esta orientación cuantitativa conduce a orillar cuando no a menospre- ciar la dimensión personal del enfermo y la relación médico-enfermo. Desde esta óptica es comprensible que, en la consulta, el médico ponga en un segundo plano la vida del paciente, su pasado, sus problemas y vivencias, dado que los resul- tados analíticos objetivos y el potentísimo arsenal terapéutico, nos conducen y