Mi primera publicacion ANALES 2018 FINAL FINAL p | Page 212

212 V olumen 55 (2018) tra una tumba de un militar francés. La habrán observado ya muy borrada por las pisadas de tantos fieles, nada más pasar el umbral de la misma. Pertenece a los primeros momentos de la presencia de tropas de aquella nación en 1808, habién- dose producido la muerte en unas maniobras militares y no en ningún combate. 2. La Casa del Santo Oficio La Inquisición ha sido un tema que ha interesado mucho, tanto a los histo- riadores e investigadores, como a los lectores de libros de historia en las últimas décadas, habiéndose producido un proceso de renovación desde la segunda mitad de los años setenta. Todavía, hoy, no es raro encontrar entre las novedades de este género títulos dedicados al estudio del Tribunal del Santo Oficio. Por otra parte, tanto en la novela histórica como en el cine de época, los inquisidores han sido unos adecuados personajes para encarnar en ellos una imagen, no siempre lo suficientemente adecuada a la realidad de los estudios que se realizan. Eso sí, por el nivel de conocimiento, ya no genera misterio el tema de la Inquisición, al menos no tanto como despertaba entre sus contemporáneos. El Tribunal del Santo Oficio, más que misterio e inquietud ocasionaba temor, sobre todo por el procedimiento utilizado, la “inquisitio”, por el cual el acusado no conocía quién lo delataba, ni el delito que se le imputaba, lo que ocasionaba confesiones múl- tiples donde se iban dando cita una multiplicidad de personas, siendo terreno abonado para saldar algunas cuentas que no tenían nada que ver con la ortodoxia religiosa, tanto a la hora de acusar como a la de confesar, con el telón de fondo de los sistemas de tortura. Por eso, este Tribunal era un elemento indispensable en la vida del Valla- dolid que lo conoció desde el siglo XV hasta el XIX en que fue suprimido con el final del Antiguo Régimen. La Inquisición era un componente muy notable de la vida ciudadana y de la propia fama de la ciudad a través de los Autos de Fe, especialmente de los muy famosos de 1559. Como tribunal, era el de Valladolid el que tenía mayor competencia territorial en toda la Península Ibérica. En villa y ciudad del Pisuerga, en distintos lugares se ubicaron estas casas de la Inquisición, aunque la más conocida fue la que se situó en la parroquia de San Pedro. También existieron presos que tuvieron en esta ciudad su famoso encarcelamiento. Nos referimos, por ejemplo, al agustino fray Luis de León o a Bartolomé de Carran- za, arzobispo de Toledo. El solar ubicado por el actual y mencionado Colegio Público Macías Picavea no fue el primero pues anteriormente permanecieron en la calle de los Francos —en la casa que fue de los Zúñiga—, para pasar más tar- de a la de Pedro Barrueco o Fray Luis de León. Eso sí, allí nunca estuvo preso el mencionado fraile agustino entre marzo de 1572 y diciembre de 1576. Para entonces, el Santo Oficio ya se encontraba en esta calle Real de Burgos. De la segunda ubicación si salió el doctor Cazalla, protagonista del primer Auto de Fe