Mi manual del bebé, quinta edición octubre 2013 | Page 79
Parto y posparto
Depresión posparto
Aprenda a manejarla para disfrutar plenamente la maternidad.
Muchas mujeres después del parto sufren cambios en el humor. Aparecen
períodos de irritabilidad, fatiga, accesos de llanto sin razón, pérdida del apetito, dificultad para conciliar el sueño y
aumento de susceptibilidad.
Si estos síntomas aparecen entre los
tres y cinco días posteriores al parto, no
hay motivo de preocupación: la mujer
atraviesa una leve depresión posparto
que con mucho apoyo de su pareja y
compañía puede concluir prontamente. Esto es considerado entre los ginecólogos como un mal común de las
madres primerizas, debido a temores e
inseguridad en el manejo de su responsabilidad como madre. Puede durar
horas o días, pero cuando aparece, lo
ideal es visitar al médico.
Los cambios hormonales son cuantiosos y pueden generar ciertos desórdenes
en el organismo materno que originan estos estados anímicos, pues pueden afectar las emociones y las hormonas que
proporcionan la sensación de optimismo,
como la serotonina. Si a esto le sumamos
el sueño interrumpido (el bebé no duerme de corrido toda la noche y despierta
a la nueva madre), el desgaste fisiológico
que representa amamantar y el cambio
de ritmo de vida, resulta fácil determinar
por qué este trastorno es tan común.
Un mujer tiene mayores probabilidades de experimentar depresión posparto si tuvo trastornos de ansiedad antes
del embarazo, tiene un familiar cercano que haya experimentado depresión
o ansiedad, le ocurrió algo estresante
durante el embarazo, incluyendo una
enfermedad, muerte o enfermedad de
un ser querido, un parto difícil, de emergencia, prematuro o una enfermedad
o anomalía