Mi manual del bebé, quinta edición octubre 2013 | Page 78
Parto de emergencia
¿Qué hacer
en esta situación?
La atención del parto siempre debe realizarse en las instituciones habilitadas por
las autoridades de salud y por el personal capacitado para tal fin. Sin embargo, hay ocasiones en que por situaciones de urgencia o eventos catastróficos
puede ser necesario atenderlo en casa
o en otro sitio, para lo que es útil seguir
unas recomendaciones sencillas:
La tranquilidad es esencial.
La madre debe buscar el apoyo de
otra persona, en lo posible una mujer que ya tenga hijos.
Se debe tener agua limpia, preferiblemente hervida y todas las personas que intervengan deben realizar
lavado de manos exhaustivo y con
jabón, en varias ocasiones.
Se deben alistar unas tijeras limpias
y hervirlas en agua. Adicionalmente, se deben buscar sábanas limpias y un cordón limpio.
La madre debe lavar sus genitales
con abundante agua y jabón.
La madre debe recostarse en el sitio
más cómodo posible en el momento en que sienta deseos de pujar, y
hacerlo con fuerza, respirando pausadamente. Al salir la cabeza del
bebé, se debe halar con delicadeza hasta que salga completamente. Luego se coloca al bebé en el
regazo materno, se seca con una
sábana y se arropa para que no se
enfríe; una vez haya llorado vigorosamente, se liga fuertemente el cordón a unos cinco centímetros del
ombligo del bebé. Después se corta
el cordón un centímetro por encima
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de la liga y si es posible se aplica
alcohol o antiséptico en este lugar;
nunca se debe utilizar otra cosa.
A partir de este momento es bueno
hacer masajes a nivel del abdomen
para ayudar a salir la placenta y
controlar el sangrado.
Hay que poner a lactar al bebé de
inmediato.
La madre debe ser llevada a una
institución de salud para revisarla
y completar lo necesario para que
no haya alteraciones de su salud y
la del bebé.