Mi manual del bebé, quinta edición octubre 2013 | Page 77

Parto y posparto Es importante saber Ruptura de membranas o de fuente La madre nota salida de líquido, generalmente abundante, por su vagina, que moja su cama o escurre por sus piernas. El color es transparente o a veces verde, no tiene olor y en todos los casos debe consultar al médico si se presenta. Lo usual es que ocurra durante el parto, pero a veces puede ocurrir antes. Cómo mejorar el dolor Las contracciones uterinas, como parte del proceso natural, pueden causar dolor, que no debe ser motivo de temor ya que existen medios para controlarlo o hacerlo tolerable. El control comienza con buena preparación y conocimiento de este proceso, respiración adecuada en cada fase y algunos medicamentos manejados por el médico. La peridural es un método para controlar el dolor, que se aplica en la espalda, es muy seguro y ayuda muchísimo cuando, finalizando el parto, el dolor puede ser fuerte. Ayuda del parto con instrumentos: espátulas, fórceps y ventosa Durante el final del trabajo de parto (expulsivo), cuando ya ha ocurrido la dilatación y el bebé no ha completado su salida, el médico puede considerar que debe ayudar este proceso, para lo que puede recurrir a la instrumentación, que es la utilización de espátulas, de fórceps o de ventosa. Estos métodos son seguros en manos de médicos idóneos. Cortar el cordón umbilical En el parto normal, una vez nace el bebé, conviene ponerlo en el regazo de la madre para que le hable y lo acaricie, sienta su calor, su respiración y escuche sus latidos, lo cual le ayuda en la transición a la vida fuera del vientre materno. Luego de unos segundos, cuando el bebé llore vigorosamente, se ligará y cortará el cordón. Este proceso debe ser apoyado por el pediatra, un médico general o una enfermera capacitada, quienes en caso de que el bebé requiera maniobras de reanimación, solucionarán la dificultad que se pueda presentar en esta transición. Expulsión de la placenta Una vez se corte el cordón umbilical, la placenta y sus membranas deben ser expulsadas en los siguientes minutos, lo cual puede acompañarse de cólicos leves. El médico dirige este proceso y en algunas ocasiones requerirá revisar o ayudar a que se expulsen completos y a controlar el sangrado. Luego se hace sutura de la episiotomía, si se realizó, o de posibles desgarros, si estos ocurren, utilizando anestesia local. 75