Mi manual del bebé, quinta edición octubre 2013 | Page 183
Salud bebé / Esté pendiente
Reflujo
Es uno de los problemas de salud más
frecuentes de los bebés, aunque puede
presentarse en cualquier momento de
la vida y resulta muy importante detectarlo a tiempo porque contiene ácidos
que irritan la garganta, el oído, los senos paranasales y los bronquios, lo que
congestiona mucho al pequeño.
mayoría de los casos y es debido a que
en ese momento el bebé comienza
con dietas más sólidas (ya no recibirá
sólo líquidos), su esófago madura y adquiere la habilidad de mantenerse en
una posición más erguida, pues antes
de esa edad pasa la mayor parte del
tiempo acostado.
Los síntomas del reflujo son mucha
saliva, sueño intranquilo y expulsión frecuente de lo que la gente llama ‘agrieras’ y que son pequeñas cantidades de
vómito. Como los niños se despiertan
frecuentemente durante la noche por
este motivo, las madres creen que no
duermen bien porque tienen hambre y
les dan más comida, lo cual es inconveniente.
El manejo del reflujo es:
El reflujo puede ocasionarse porque
la ‘válvula’ (esfínter esofágico inferior) no
funciona en la forma adecuada; porque
el esófago no puede eliminar por completo el líquido regurgitado, por alergias
o por un aumento de la cantidad de jugos gástricos.
Este problema también puede deberse a una inmadurez del aparato
digestivo del bebé, lo que aproximadamente a los seis meses de vida se corrige espontáneamente. Esto ocurre en la
No dormir con el niño en la misma
cama.
Ponerlo a dormir boca arriba e inclinado un poco desde la cintura
hasta la cabeza, lo cual se logra
con una colchoneta especial con
ángulo de 45 grados.
Sacar bien los gases.
No darle al niño exceso de comida
y controlarlo.
No acostarlo inmediatamente después de comer.
Suministrar pocos alimentos ácidos.
Lo más importante es siempre consultar
con el pediatra, pues él es quien debe
comandar el tratamiento.
181