Salud bebé / Esté pendiente
Déficit de atención
Es un síntoma que se encuentra dentro de un trastorno cognitivo-conductual conocido como Trastorno de Déficit de Atención / Hiperactividad( TDAH), que se presenta durante el proceso de neurodesarrollo.
Se conocen tres síntomas principales. Uno en el área cognitiva: dificultad para poner atención o concentrarse. Y dos en el área comportamental: incapacidad para controlar los impulsos e hiperactividad, incapacidad para quedarse quieto.
El desarrollo de los niños se da a ritmos diferentes, pero es importante distinguir entre aquellos que están dentro del rango regular y los que no. Aunque ellos en su afán por descubrir el mundo son muy inquietos y activos, con una buena instrucción y acompañamiento de los padres aprenden a ser autónomos y a controlar sus impulsos.
Contrario a eso, los niños con TDAH tienen dificultades para quedarse quietos, a pesar del acompañamiento. Son aquellos que viendo la televisión, durante las comidas, en la escuela y hasta durmiendo, se mueven mucho, se distraen con facilidad, pierden objetos de importancia y no ponen atención a los detalles. Los síntomas pueden aparecer muy temprano, pero se debe tener cuidado de no confundirlos con el desarrollo normal; estos deben ser evidentes antes de los 7 u 8 años.
¿ Qué sucede?
Los estudios indican que hay algo genético en el TDAH y mencionan que unos neurotransmisores cerebrales que ayudan a la concentración y al control de los impulsos en estos niños funcionan inadecuadamente. Pero también el entorno juega un papel importante; o sea, no solo la parte genética se da, sino que se necesita un ambiente que facilita este tipo de conductas alteradas como serían pautas de crianza inadecuadas, normas inconsistentes, múltiples cuidadores, ausencia de autoridad, nutrición deficiente, duelos emocionales y problemas biológicos, son factores que inciden en la aparición de comportamientos que pueden semejar esta condición y si se tiene la predisposición genética es más fácil que se dé el TDAH.
Debido a que los niños con TDAH reconocen la dificultad que tienen para controlar sus impulsos y entienden que por esta razón los otros niños los rechazan y no quieren jugar con ellos, su salud mental empieza a sufrir y terminan por tener una baja autoestima. Se debe consultar rápido para que un grupo interdisciplinario le brinde acompañamiento integral al niño, a su familia e incluso al colegio y a sus compañeros, pues es una situación difícil para todos.
El TDAH mejora significativamente con un tratamiento completo: terapias cognitivo-conductuales, pautas de crianza y medicamentos, además de un acompañamiento individual y familiar de sicoterapia.
La mejor manera como los padres pueden ayudar es entendiendo la situación de su hijo y pidiendo prontamente ayuda profesional, pues parte de un buen tratamiento es el acompañamiento inteligente y afectuoso de la familia y entorno más cercano al pequeño.
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