METODOLOGIAS ACTIVAS Mar. 2015 | Página 96

96 1) Despertar el interés de los alumnos por el problema que va a abordarse, previamente seleccionado por el profesor /director de investigación. 2) Realizar un estudio cualitativo de la situación, intentando definir de la manera más precisa el problema, identificando las variables más relevantes que lo restringen, etc. MANUAL DE ESTRATEGIAS DE ENSÑEANZA / APRENDIZAJE 3) Emitir hipótesis sobre los factores que pueden estar determinando el posible resultado del problema y sobre la forma en que éstos factores condicionan el mismo. 4) Elaborar y explicitar posibles estrategias de solución del problema, planificando su puesta en marcha en lugar de actuar por ensayo y error. Buscar vías alternativas para la resolución del problema. 5) Poner en marcha la estrategia o estrategias seleccionadas, explicitando y fundamentando al máximo lo que se va haciendo. 6) Analizar los resultados obtenidos a la luz de las hipótesis previamente explicitadas 7) Reflexionar sobre las nuevas perspectivas abiertas por la resolución realizada, replanteando o redefiniendo el problema en un nuevo nivel de análisis, en relación con otros contenidos teóricos o en nuevas situaciones prácticas. Idear nuevas situaciones o problemas que merezcan ser investigados a partir del proceso realizado. 8) Elaborar una memoria final en la que se analicen no sólo los resultados obtenidos en relación al problema planteado sino también el propio proceso de resolución llevado a cabo. Como puede verse, esta secuencia didáctica no es tampoco muy diferente de la que se seguía en el enfoque de descubrimiento, ya que de hecho se apoya en los pasos habituales en los modelos de resolución de problemas o de pensamiento científico. Lo que cambia con respecto al enfoque anterior es el espíritu con el que se dan esos pasos, o si se prefiere su sentido didáctico, ya que en esta concepción se resalta el carácter socia! del proceso de resolución, fomentando la comunicación y el diálogo no sólo entre los alumnos sino también entre éstos y el profesor, lo cual ayudará sin duda a la explicitación de procedimientos, actitudes y conceptos tan relevante en este modelo. Estas actividades de enseñanza se conciben en sí mismas como actividades de evaluación, ya que en este modelo se asume una concepción constructiva de la evaluación, en la que la evaluación debe ser un instrumento más al servicio del aprendizaje y no tanto un criterio de selección (GIL y Cols., 1991). La evaluación se basará en gran medida en el trabajo