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MANUAL DE ESTRATEGIAS DE ENSÑEANZA / APRENDIZAJE
sicos del discutir han sido reiteradamente desconocidos.
3. La idea de que una buena discusión debe llevar a acuerdos y conclusiones: A pesar de que las discusiones pertenecen al campo pragmático del lenguaje, éstas tienen más el sentido de un entrenamiento
que el de una competencia. Especialmente las que se generan dentro
de las sesiones de un seminario investigativo. «Discutir por discutir»
es beneficioso cuando la discusión es un ejercicio de la razón y no
simplemente la manifestación de emociones y la descarga de los
condicionamientos de la subjetividad. Si el objetivo del seminario
investigativo no es producir la ciencia sino formar científicos, podríamos decir, también. que las discusiones que en él se propician tienen
más el objetivo de educar a los participantes para la discusión que el
de obtener acuerdos o llegar a conclusiones. La discusión, de esta
manera, sería más un punto de partida que de llegada, un acicate
para la búsqueda y para la reflexión personal.
Presupuestos generales de una discusión argumentativa y dialógica
Estos presupuestos generales, además de ser conocidos por quienes intervendrán en la discusión, tienen un carácter imperativo y universal. Son,
asimismo, garantía para que el debate se desarrolle en forma adecuada.
1
El objeto de la discusión debe ser del interés general de los participantes: En tal sentido se hace necesario un conjunto de acuerdos
previos, que en el caso del seminario investigativo, ya han sido predeterminados en el proceso de elección de la temática y en el de la
selección de los participantes. El objeto de la discusión debe aparecer suficientemente justificado y explicado por quien tiene a su cargo
la relación o presentación del tema y en última instancia por quien
posee el liderazgo institucional o natural en la convocatoria del grupo
de los participantes. La base del conocimiento que es el interés teórico o práctico en cualquier caso, debe aparecer como un fenómeno
generalizado.
2
Los participantes deben prepararse para la discusión: Un esfuerzo
de reflexión y de estudio previos debe anteceder la práctica del debate. Cada quien debe llevar algo qué aportar como condición mínima
de participación. Quien no se prepara para la discusión entorpece el
desarrollo y desvía el rumbo de una actividad que aparece como el
resultado de un esfuerzo comunitario.
3
Cada cual debe sentirse responsable de los resultados de la discusión: Así, no debe buscar pretextos para marginarse o ponerse por
fuera de ella. Debe estar consciente de que, dialógicamente, la con-