METODOLOGIAS ACTIVAS Mar. 2015 | Page 73

73 nes que implica el funcionamiento del ejercicio sobre la base de un modelo. En ambos casos, ya que se trate de diseñar o de seleccionar una simulación, los siguientes consejos resultan útiles: - Considere los objetivos. Es importante tener en cuenta qué se pretende alcanzar con la simulación, hacia qué aspectos se desea centrar la atención para, poder cerciorarse si el método apropiado para lograr el objetivo es la simulación. - Considere el modelo. Para poder desarrollar una simulación es necesario disponer de un modelo general que tenga en cuenta las principales características de la situación que se desea representar y los roles que le corresponden. En este punto se debe tener en cuenta a quién va dirigido el ejercicio. En correspondencia con esto también estará la definición de los roles necesarios Toda simulación incluye la elaboración de un producto determinado, por tanto el modelo debe prever su carácter y cómo va a ser evaluado cuantitativa y cualitativamente, tal como sucede en la realidad. Por ejemplo la fabricación de una figura geométrica (tubos, cubos, barcos de papel, etc) - Considere los roles. Las instrucciones para los papeles que asumirán los participantes deben ser descritas con claridad, pero con la suficiente flexibilidad para que los participantes puedan, al asumir el papel, incorporarle sus propias vivencias y experiencias, importantes de comprobar en el juego.