METODOLOGIAS ACTIVAS Mar. 2015 | Page 106

MANUAL DE ESTRATEGIAS DE ENSÑEANZA / APRENDIZAJE 106 cir la forma en que se representa el conocimiento existente en un dominio dado. En este sentido, a diferencia del enfoque anterior hay un interés explícito por los contenidos conceptuales, pero éstos se organizarían no tanto a partir de los contenidos conceptuales específicos (densidad, calor, movimiento, etc.) como de las estructuras conceptuales o modelos que dan sentido a esos conceptos (por ejemplo, en el análisis desarrollado en capítulos precedentes, interacción, conservación, etc.). Se trata de profundizar y enriquecer los modelos elaborados por los alumnos, que deben ir integrando no sólo cada vez más información sino también otros modelos y perspectivas. Asimismo se trata de que el alumno pueda interpretar las diferencias y similitudes entre diferentes modelos. De esta forma, por ejemplo, las estructuras conceptuales, pueden actuar como criterio estructurador del currículo, dirigiendo el proceso de construcción de los modelos elaborados por los alumnos, que deben ir integrando esos rasgos estructurales (interacción, equilibrio, conservación). Sin embargo si ésta es la meta y la estructura implícita del currículo, posiblemente no debe constituir su estructura o discurso explícito. En este sentido, es importante no confundir la meta del currículo con su método (Pozo, en prensa a). La manera de acceder a esas estructuras subyacentes, o implícitas, al entramado conceptual de los alumnos es a través de los contenidos conceptuales más convencionales, por ejemplo los conceptos específicos de la física y la química que hemos analizado en capítulos precedentes, que sin embargo no deberían concebirse como un fin en sí mismos sino como un medio para acceder 6