METODOLOGIAS ACTIVAS Mar. 2015 | Page 101

101 fácilmente identificamos cómo la relación del sujeto (el alumno) con el objeto de conocimiento no era directa sino mediada (docente, texto, audiovisual). Con las implicaciones que esto acarrea para la objetividad del conocimiento y por ende para su validez y seguridad en la apropiación. No es lo mismo la aplicación a la solución de problemas de un conocimiento que el alumno adquiere directamente de la realidad, de su propio actuar sobre ella, de su necesidad; que un conocimiento que adquiere de segunda mano a través de un maestro, un texto o cualquier otro medio. Esto es congruente con la concepción moderna de la educación que promueve que el educador no enseñe sino que guíe el aprendizaje, que no dé conocimientos sino que señale hábilmente el camino para conquistarlos, que no transmita una verdad prefabricada sino que conduzca a su descubrimiento. Algunas ideas generales sobre la participación La participación es un tema que se analiza todos los días, se discute, pero infortunadamente las cosas parece que se quedan en este nivel porque una cosa es hablar de la participación, definirla, y otra cosa llegar efectivamente a ella. Como todos los procesos sociales, la participación tiene limitantes por razones políticas, ideológicas, sociológicas, psicológicas y finalmente, en una palabra culturales. Si el educador está pensando, o mejor, si su óptica es la educación integral, una buena oportunidad es la de la escuela, la del grupo reunido alrededor de uno o varios objetivos, la del taller específicamente, para orientar y ayudar a desarrollar en los alumnos ciertos valores y ciertas actitudes como son la democracia, la participación, el respeto por los demás, el pluralismo ideológico, la cooperación, etc. Algo fundamental es que la democracia no son lecciones, no son textos, no son discursos o conferencias, la democracia verdadera es actitud, es ejercicio, acción. práctica en la vida social. Esta situación implica dos asuntos importantes si se quiere formar efectivamente en los alumnos el espíritu democrático: primero, que la institución escolar o académica que oriente la educación o la capacitación; o la comunidad que oriente su desarrollo viva democráticamente. y congruente con lo anterior, en segundo lugar, que el docente o agente educativo antes que lecciones verbales entregue lecciones vivas, al actuar, al comportarse democráticamente con todos los