Marejadas Rurales y Luchas por la vida CONSTRUCCIÓN SOCIOCULTURAL y ECONÓMICA del CAMPO | Page 356

LUIS ENRIQUE PARRAL QUINTERO Cañeros, cañas y agroindustria. Una aproximación antropológica como sistema sociotécnico problemas complejos a entidades discretas, es decir, limitan sus interrelaciones a un conjunto de situaciones y descripciones de características y propiedades que se encuentran más o menos definidos (Díaz y Lee, 1991). A partir de este proceso, los cañeros determinan que dadas las condiciones de alta incertidumbre que se presentan en la agricultura, la mejor opción de reproducir sus modos de vida, es articularse a la agricultura por contrato que les ofrece la actividad cañero azucarera. 4.1 Los cañeros cuautlenses y sus procesos de simplificación Los cañeros de Cuautla se encuentran distribuidos en distintos ejidos que conforman el municipio, las características de estos actores sociales son heterogéneas: mujeres, hombres, personas de la tercera edad, jóvenes, ejidatarios, pequeños propietarios y aparceros; que a partir de la información y conocimiento que poseen, deciden incorporarse o mantenerse en la producción de caña de azúcar. Los problemas a los que se enfrentan los cañeros son diversos, comprenden el acceso a innovaciones tecnológicas, a recursos económicos y del medio ambiente para realizar la siembra de los cultivos, su adhesión a la agricultura por contrato, incorporación a una asociación local de cañeros que los represente y culminan con el acceso al mercado para la venta de cosechas y la misma incertidumbre que este proceso genera. En cuanto al acceso a los recursos disponibles para las prácticas agrícolas, los cañeros de Cuautla se encuentran en un escenario en el que el municipio forma parte de uno de los tres principales centros urbanos que existen en el estado de Morelos, es decir, presenta un constante incremento de la población urbana, por tanto, las actividades económicas que se realizan se encuentran orientadas al sector de servicios y de la industria. El creciente proceso de urbanización, generado por el incremento de la población genera una tensión en cuanto al acceso y uso del suelo, en este contexto los campesinos deciden vender sus tierras, las cuales dejan de utilizarse para la siembra de cultivos, entre ellos el de caña de azúcar y ahora se destinan a la construcción de casas y locales comerciales. La expansión de las zonas residenciales tiene como límites áreas agrícolas; referente a este proceso, algunos cañeros mencionan que la cercanía de las parcelas que se dedican al cultivo de caña y las zonas residenciales constituye un punto de tensión, pues los cañeros consideran que en ocasiones es la 331