Marejadas Rurales y Luchas por la vida CONSTRUCCIÓN SOCIOCULTURAL y ECONÓMICA del CAMPO | Página 337
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HÉCTOR B. FLETES OCÓN
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MARÍA GUADALUPE OCAMPO GUZMÁN
Alcances y retos de los movimientos alimentarios alternativos desde las acciones y perspectivas
Desde el año 2013, el Frente Auténtico del Campo aglutina las principales
organizaciones en el país, aunque cabe señalar que tiene dos grandes fracciones
una de ellas orientada políticamente más a la izquierda (Fletes, et al., 2016).
En octubre de 2016 se llevó a cabo una manifestación en diferentes Secretarías
de Estado, en la ciudad de México, reuniendo miles de campesinos de todo el
país, bajo el lema “El Campo es de Todos”. (Notas de Campo).
Uno de los principales temas introducidos por estos movimientos ha sido
el presupuesto asignado al desarrollo del campo, que en años recientes ha sido
severamente reducido con el argumento de situaciones macroeconómicas,
entre ellas el precio del petróleo y la paridad del dólar.
Sin embargo, en la última década, estos movimientos de resistencia a
la política neoliberal introdujeron los temas de seguridad y soberanía, así
como los de territorio, “recuperación del modelo alimentario”, y apoyo a los
pequeños productores. Estos temas problemáticos son también enunciados en
Chiapas, en el ámbito de la Red Maíz Criollo Chiapas (Nigh 2014; Gómez
2015), Organización Campesina Emiliano Zapata o la Central Independiente
de Obreros Agrícolas y Campesinos, con diferentes matices.
Es importante mencionar que estas demandas buscan también recuperar una
parte del poder ejercido por las organizaciones sociales y de productores previo
a la instrumentación de reformas neoliberales de los noventa. Aunque estos
movimientos no han tenido éxito en revertir el modelo de política neoliberal
aplicado en la agricultura nacional, ellos han permitido la modificación de
algunos principios de política. Paulatinamente, los movimientos sociales en
los cuales participan hoy los campesinos se organizan alrededor de algunos
conceptos centrales, como soberanía alimentaria, agroecología y recuperación
de semillas.
Como es sabido en la literatura sobre movimientos alternativos y de
resistencia, éstos guardan ambigüedades y contradicciones (Gledhill, 2012).
Es común la discrepancia entre principios y prácticas. O en su caso, el alcance
de estos mecanismos tiene límites claros. Para ello, la experiencia conjunta de
los discursos, movilizaciones y prácticas de producción agrícola en Chiapas
es ilustrativa. Desde fines del S. XIX se ha construido una gran polarización
de las condiciones de infraestructura y capital, así como en la racionalidad
y significados de la agricultura en las diferentes regiones de este estado. En
este periodo de larga duración, la tierra ha sido un problema permanente, y
también una forma de vida y sustento. La muy contradictoria y lenta reforma
agraria en Chiapas apenas si logró la dotación de tierra en ejidos sumamente