Marejadas Rurales y Luchas por la vida CONSTRUCCIÓN SOCIOCULTURAL y ECONÓMICA del CAMPO | Page 334

HÉCTOR B. FLETES OCÓN l MARÍA GUADALUPE OCAMPO GUZMÁN Alcances y retos de los movimientos alimentarios alternativos desde las acciones y perspectivas 2. Perfil de las alternativas planteadas desde los pequeños productores y diferentes grupos sociales Con mayor o menor intensidad en los diferentes países, e igualmente, sin dejar de lado asimetrías económicas, de inequidad y de participación en los grupos sociales, se han emprendido una variedad de respuestas y movilizaciones para confrontar, remediar y/o revertir las tendencias anteriores. A pesar de la ambigüedad que puede caracterizar a las acciones frente a las iniciativas del capital o de agentes del Estado, es posible observar iniciativas que cuestionan las bases teóricas e ideológicas de la configuración política, económica y cultural del sistema alimentario global actual. A diferencia de movimientos agrarios previos, dirigidos a la apropiación del proceso productivo, el acceso a la tierra, el crédito y productividad, actualmente se puede hablar de movimientos alimentarios, en donde son relevantes todas las dimensiones que rodean a la producción, distribución y consumo de alimentos; resaltando principalmente: la valorización del territorio, redes alternativas de circulación, sustentabilidad, derechos campesinos, seguridad, soberanía y democracia alimentaria. Como afirman Andrée et al., (2014), varios actores están experimentando y reinventando relaciones entre sociedad, el Estado y el mercado, y luchando para expandir el espacio para política no estatal. Estas iniciativas incluyen movimientos por soberanía alimentaria, comercio justo, relocalización, protestas de agricultores y movimientos de locavores (2014:35). Utilizando el enfoque de la relación entre régimen alimentario (perspectiva histórica de la relación entre capitalismo y agricultura) y la forma en que se ha interpretado la cuestión agraria, según McMichael (2015) en el actual régimen adquiere suma relevancia la recampesinizacion, la tierra (y territorio), el planteamiento de un modelo alternativo aun en el contexto del capital, derechos campesinos, y la consideración de la circulación. En ese sentido, como afirman Andrée et al., (2014), los intentos históricos de descampenizacion y de conversión del sur global en una granja mundial, están fallando. Los campesinos han reemergido desde mediados de los noventa como jugadores clave en los movimientos de alterglobalización. La resistencia de base campesina se ha formado bajo el lema de “soberanía alimentaria”, una estrategia explicita para la autonomía nacional en política alimentaria y agraria como una condición previa para la ayuda interna a los productores locales de alimentos. En lugar de una narrativa de subordinación, el movimiento por Soberanía Alimentaria construye una narrativa alternativa, trabajando dentro del contexto, pero en contra de los dictados de la globalización corporativa. Se trata de revertir y desnaturalizar el despojo, y se desafía la ontología capitalista neoliberal (McMichael, 2015: 117). 309