Marejadas Rurales y Luchas por la vida CONSTRUCCIÓN SOCIOCULTURAL y ECONÓMICA del CAMPO | Page 332

HÉCTOR B. FLETES OCÓN l MARÍA GUADALUPE OCAMPO GUZMÁN Alcances y retos de los movimientos alimentarios alternativos desde las acciones y perspectivas Sin embargo, Andrée et al., (2014) sugieren que los recientes conflictos sobre alimentos son parte del desarrollo capitalista y contradicciones que abarcan décadas, sino siglos, crecientemente expresados a través de la corporativización de la producción agrícola bajo la globalización neoliberal. De este modo, sitúan la crisis alimentaria actual dentro de la tendencia de los últimos treinta años hacia un modelo neoliberal de desarrollo agrícola y globalización. En ese sentido, el problema alimentario no se puede ceñir a las transformaciones económicas y políticas de fines de la década del 2000 (relacionadas con las crisis alimentaria y financiera de ese periodo), sino responde a un cambio social, económico y cultural de largo plazo. Como resultado de esta restructuración, específicamente relacionada con el conocido “ajuste estructural”, los programas impuestos por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional en la década de 1980 y 1990, se eliminaron las garantías de precios, cerraron centros de investigación agrícola en los países del sur, eliminaron aranceles y desmantelaron los consejos nacionales de mercadotecnia. Estos programas permitieron que los países del sur se inundaran de granos subsidiados de EE.UU y de Europa vendidos por corporaciones multinacionales a precios notablemente más bajos que sus costos de producción. Este proceso ató la seguridad alimentaria del sur a los mercados globales dominados por las agroindustrias multinacionales de los países centrales (Holt y Patel, 2012). Desigualdad y polarización permiten caracterizar los cambios operados. Para Rieff (2016) la prosperidad de masas que se ha creado en estas sociedades ha sido grandemente un fenómeno urbano. En el campo: la pobreza y malnutrición no han sido substancialmente reducidas, y el crecimiento de la población continúa rebasando la migración del pobre rural a las ciudades. En lo que concierne a la agricultura, la prosperidad incrementada ha hecho poco o nada para mejorar las vidas de pequeños agricultores y trabajadores agrícolas, aun cuando en ciertas áreas los agricultores más grandes ciertamente se han hecho más prósperos (Rieff, 2016:58) Los sistemas agrícolas y estructura agraria se han transformado a causa de la globalización, pero tienen patrones comunes: la creciente dominación de la agricultura por la agroindustria transnacional; el reemplazo de las formas de desarrollo agrícola no capitalista por las capitalistas; el desplazamiento del campesinado y su conversión en el proletariado rural, junto al aumento de la migración rural-urbana y transnacional; la naturaleza flexible y precaria del trabajo en las nuevas plataformas de agroexportación; el predominio de 307