Marejadas Rurales y Luchas por la vida CONSTRUCCIÓN SOCIOCULTURAL y ECONÓMICA del CAMPO | Page 314
SILVIA IVETH MORENO GAYTÁN
Expresión de Nuevas Ruralidades: La práctica de la Agricultura Urbana en Valle de Chalco
La dinámica del fenómeno migratorio se sostiene hasta hoy día, hecho que
ejerce una fuerte presión sobre los espacios disponibles en la misma ciudad
y en su periferia, porque efectivamente existe una demanda de vivienda y
de todos los servicios que la población requiere para su pleno desarrollo. La
expansión de la mancha urbana y la necesidad de contar con suelo urbanizable
destinado a las “nuevas” generaciones en busca de vivienda ejerce presión sobre
las áreas rurales y agrícolas circundantes a la ciudad (Olivera y Rodríguez,
2015:58). Sin embargo, en el proceso de expansión urbana poco se reflexiona
al respecto de las cuestiones relacionadas con la sustentabilidad, protección
al ambiente, así como la generación y distribución de alimentos.
Los sistemas productivos agropecuarios para la alimentación local implican
un giro radical de las políticas para hacer ecológicos y sustentables los territorios
urbanos; con ello, se demanda volver a la pequeña producción, característica
de México; reorientar modos de vida congruentes con la sustentabilidad
donde áreas ociosas puedan funcionar como espacios comunitarios para la
producción de alimentos y convivencia, al mismo tiempo, ser un espacio para
la comercialización, intercambio o empleo. La producción de alimentos en
las ciudades es de suma importancia ante los graves problemas que afectan
la alimentación en México, al cambio climático y a la agricultura; tiene que
regresar a las comunidades e incluirse en el debate del desarrollo sustentable
para alcanzar una soberanía alimentaria.
De igual manera, a contracorriente a lo que dicta el libre mercado, la
participación de la sociedad resurge para demostrar que son sus demandas
las que obligan a gobiernos locales e instancias internacionales a revisar las
políticas para la producción de alimentos y a poner máxima atención a los
efectos que la “descampenización” del medio rural ocasiona. La participación
social se desvanece por parte de las instancias internacionales, justamente,
cuando el proceso es a la inversa.
El crecimiento de las ciudades trae consigo amplios problemas para el
urbanismo y la toma de decisiones. Desde la esfera social, la dinámica es
muy nutrida, las personas se congregan en grupos por las mismas demandas
y exigencias para vivienda y servicios básicos. Sin embargo, el flujo de
personas y energía cambia de fondo el metabolismo urbano y rural. Los
requerimientos energéticos de la ciudad se incrementan, el sistema urbano se
caracteriza por una alta demanda en el uso y transformación de materiales y
energía. El intercambio de energía se da de manera correspondiente entre lo
rural y urbano, teniendo como principal stock energético al petróleo, clave en
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