Marejadas Rurales y Luchas por la vida CONSTRUCCIÓN SOCIOCULTURAL y ECONÓMICA del CAMPO | Page 298

FRANÇOIS Y. M. BOUCHER l R. ANTONIO RIVEROS CAÑAS SIAL ¿Alternativa o Resiliencia? Análisis a partir de 30 años de experiencia en América Latina de Cooperación para la Agricultura (IICA), el Centro de Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), el Centro de Cooperación Internacional en Investigación Agronómica para el Desarrollo (CIRAD) y sus diferentes proyectos han traído avances conceptuales al conocimiento de las AIR y los SIAL. La cooperación académica y científica, la formación de capacidades y el desarrollo de metodologías como herramientas participativas de apoyo a los procesos de activación a nivel de concentraciones de agroindustrias rurales y también al desarrollo territorial (Boucher y Reyes 2011, 2013) han sido también determinantes en la búsqueda de alternativas para las comunidades en las que predomina la agricultura familiar. En América Latina y el Caribe, el 80% de las explotaciones agrícolas pertenecen a la Agricultura Familiar (AF), incluyendo a más de 60 millones de personas, convirtiéndose en la principal fuente de empleo rural (Salcedo y Guzmán, 2014). En los territorios rurales representa más del 75 % de la población, que a su vez, tiene altos niveles de marginalización y pobreza que afectan fundamentalmente a mujeres, jóvenes, afrodescendientes e indígenas (IICA, 2014). Para responder a estas problemáticas el IICA y otras entidades de cooperación promueven una agricultura productiva, competitiva, sustentable y socialmente inclusiva, que permite incidir en la reducción de la pobreza, procurando el bienestar de sus habitantes. En particular el IICA impulsa la adaptación de la agricultura al cambio climático, mejorando la utilización que hace de los recursos naturales buscando contribuir a la seguridad alimentaria de las Américas (IICA, 2014). El informe de la CEPAL-FAO e IICA sobre las perspectivas de la agricultura y del desarrollo rural en las Américas en el 2015 menciona tres grandes razones que limitan este sector: a) que los trabajadores calificados más jóvenes enfrentan escasez de oportunidades de empleo productivo; b) el desajuste de las habilidades o destrezas que se convierten en obsoletas debido a los avances tecnológicos en la agricultura; c) que los jefes de familia mayores, dejan las actividades del campo por envejecimiento (CEPAL-FAO-IICA, 2015). Se requiere entonces de nuevos análisis sobre los pequeños productores y sobre la agricultura familiar, resaltando la importancia de acceder y permanecer en mercados que contribuyan a la seguridad alimentaria. Además de nuevas alternativas para el alivio a la pobreza rural y que permitan la inclusión de ciertos grupos sociales tradicionalmente excluidos. 273