Marejadas Rurales y Luchas por la vida CONSTRUCCIÓN SOCIOCULTURAL y ECONÓMICA del CAMPO | Page 264

ÁNGELES TEPOX VIVAR l ÁLVARO MARTÍNEZ QUEZADA La participación de la organización cafeticultora Maya Vinic en el Comercio Justo 3. Límites y posibilidades de la experiencia de Maya Vinic en el Comercio Justo Como se señalaba previamente, la relevancia que tiene las organizaciones chiapanecas en el Comercio Justo es innegable. No obstante, es necesario analizar las limitantes y posibilidades de este movimiento, es decir hasta donde los procesos internos que tienen que efectuar las organizaciones para garantizar el cumplimiento de estándares transgreden el espíritu de justicia con el que inició el movimiento y también pueden convertirse en un estímulo negativo para su desarrollo. Para efectuar dicho análisis se realizó una entrevista a Antonio Pérez Pachitán (2017), responsable del control interno de la organización Maya Vinic y se complementó con referencias bibliográficas. Maya Vinic (Hombre Maya en tzotzil) se forma a raíz de la masacre en Acteal acaecida en 1997, acto en la que murieron indígenas a manos de grupos paramilitares cobijados por el Estado Mexicano. Las personas que conforman la organización “Las abejas” son un grupo de carácter religioso que decidieron no tener ninguna relación con instancias gubernamentales; y que, por tanto, se plantearon construir una alternativa propia de desarrollo reivindicando su particular manera de ver el mundo. Por influencia de la iglesia católica y a raíz de la negativa de la organización de “Las Abejas” de entablar relaciones con el Estado Mexicano, decidieron vivir de la venta de café. Los productores tenían una actividad en común: el cultivo del café y un contexto generalizado de marginación y pobreza, por lo que dicha situación decantó en la conformación de una organización de tipo comercial. Maya Vinic (2016), desde sus orígenes, se planteó ofrecer café de buena calidad, para que el consumidor pague un precio justo por un producto cuidado por un campesino, quien lo sembró, cuidó y cosechó con dignidad. El café ofertado por la organización se trabaja de acuerdo con técnicas agrícolas orgánicas y las ganancias ser reparten de manera democrática entre los socios. En el año de 1999 la organización se consolida y decide incursionar en la comercialización. Inicialmente Maya Vinic se funda con 800 socios, pero tras las fracturas y depuraciones disminuye el número de asociados. Actualmente la organización cuenta con 729 socios asentados en su mayoría en el municipio de Chenalhó y sus inmediaciones. 239