Maravilloso desastre Maravilloso Desastre | Page 346

—¿Qué quieres decir? ¿Estás loco? —dij e, levantando la cabeza para m irarlo a los ojos. —Nunca había tenido algo tan claro en m i vida. Me di la vuelta y m e abrí paso hasta la habitación en la que estabas y te vi. No m e im portaba nada m ás. Ni siquiera sabía si lo lograríam os o no, solo quería estar donde tú estuvieras, sin importarme las consecuencias.Lo único que temo es una vida sin ti,Paloma. Me levanté y lo besé con ternura en los labios. Cuando nuestras bocas se separaron, sonreí. —Entonces no tienes nada que tem er. Vam os a estar j untos para si m pre. Él suspiró. —Volvería a hacerlo todo de nuevo, ¿sabes? No cam biaría ni un se- gundo si así llegáram os aquí, a este m om ento. Sentí que m e pesaban los oj os y respiré hondo. Mis pulm ones pro- testaron, todavía irritados por el hum o. Tosí un poco y después m e relaj é cuando noté los labios de Travis contra m i frente. Me pasó la m ano por el pelo húm edo y oí los latidos regulares de su corazón en el pecho. —Es esto —dij o con un suspiro. —¿El qué? —El m om ento. Ya sabes, cuando te observo dorm ir…, esa paz en tu cara. Es esto. No lo había experim entado desde antes de m orir m i m adre, pero puedo sentirlo de nuevo. —Volvió a respirar hondo y m e acercó m ás a él—. Supe en cuanto te conocí que había algo en ti que necesitaba. Resulta que no era algo que tuvieras, sino sim plem ente tú. Levanté una com isura de la boca, m ientras enterraba la cara en su pecho. —Som os nosotros, Trav. Nada tiene sentido a m enos que estem os j untos. ¿Te has dado cuenta? —¿Que si m e he dado cuenta? ¡Llevo diciéndotelo todo el año! — respondió burlón—. Es oficial. Barbies, peleas, rupturas, Parker, Las Vegas…, incluso fuegos: nuestra relación puede superar cualquiercosa. Levanté la cabeza una vez m ás y volví a com probar la satisfacción de sus oj os cuando m e m iraba. Era sim ilar a la paz que había visto en su cara después de que perdiera la apuesta para quedarm e con él en su apartam ento, después de que le dij era que lo am aba por prim era vez y la m añana siguiente del baile de San Valentín. Era sim ilar, pero